Lis. El juéves en la noche.

Olig. Dadas once.

Lis. Dadas once.

Olig. Te verá y hablará.

Lis. Aguarda, no te des tanta priesa. Me verá y hablará.

Olig. Del puesto.

Lis. ¿De qué puesto?

Olig. De las ventanas de su torre que caen al alcázar.

Lis. Eso sí, de las ventanas de su torre que caen al alcázar. Es así: que Roselia, mi señora, el juéves, dadas las once, me verá y hablará de las ventanas de su torre.

Olig. Que sí, que sí, que sí, ¡válate el diablo! Dios me perdone si lo has entendido.