Ramp. No; ya me entendeis y bueno.
Loz. ¿Uno solo?
Ramp. Tres y otras dos cosas.
Loz. ¿Qué, por mi vida?
Ramp. Ya lo veréis, caminá, que yo quiero ir por lo que dexo tras la puerta de su casa, y veis aquí su llave.
Senes Paje. Señora Lozana, acá, acá, mirá acá arriba.
Loz. Ya, señor, os veo, mas poco provecho me viene de vuestra vista, y estoy enojada porque me contrahicistes en la comedia de carnaval.
Senes. Señora Lozana, no me culpeis, porque, como vi vuestra saya y vuestro tocado, pensé que vos lo habíades prestado.
Loz. Yo lo presté, mas no sabía para qué, á osadas que si lo supiera que no me engañáran, pero de vos me quejo, porque no me avisastes.
Senes. ¿Cómo decis eso? á mí me dixeron que vos estovistes allí.