MAMOTRETO L.

Cómo la Lozana va á ver este gentil-hombre, y dice subiendo:

Loz. Más sabe quien muncho anda que quien muncho vive, porque quien muncho vive, cada dia oye cosas nuevas, y quien muncho anda, ve lo que ha de oir; ¿es aquí la estancia?

Herj. Señora, sí, entrá en aquella cámara, que está mi amo en el lecho.

Loz. Señor mio, no conociéndoos quise venir, por ver gente de mi tierra.

Trujillo. Señora Lozana, vuestra merced me perdone, que yo habia de ir á homillarme delante de vuestra real persona, y la pasion corporal es tanta, que puedo decir que es interlineal, y por esto me atreví á suplicalla me visitase malo porque yo la visite á ella cuando sea bueno, y con su visitacion sane. Va tú, compra confites para esta señora.

Loz. Nunca en tal me vi, mas veré en qué paran estas longuerías castellanas.

Truj. Señora, alléguese acá, y contalle he mi mal.

Loz. Diga, señor, y en lo que dixere veré su mal, aunque debe ser luengo.