Loz. No se ofende, porque, como ves, Dios y la fortuna le es favorable, antiguo dicho es, teme á Dios y honra tu rey, mira que prenóstico tan claro, que ya no se usan vestes ni escarpes franceses, que todo se usa á la española.

Cor. ¿Qué podria decir como ignorante?

Loz. Di que sanarás el mal frances, y te judicarán por loco del todo, que ésta es la mejor locura que uno puede decir, salvo que el legño es salutífero.


MAMOTRETO LVI.

Cómo la Lozana estaba á su ventana, y dos galanes vieron salir dos mujeres, y les demandaron qué era lo que negociaban.

Ovidio. Mirámela, cual está atalayando putas, mirá el alfaquí de su foxco marido que compra grullos, ella parece que escandaliza truenos, ya no se desgarra como solia, que parecia trasegadora de putas en bodegas comunes, estemos á ver qué quieren aquellas que llaman, que ella de todo sabe tanto que revienta, como Petrus in cunctis, y tiene del natural y del positivo, y es universal in agibilibus.

Galan. ¿No veis su criado negociando, que parece enforto de almiherez? librea trae fantástiga, parece almorafan en cinto de cuero.

Ovid. Calla, que no parece sino cairel de puta pobre, que es deseada aunque gorda, ya sale una mujer, ¿cómo harémos para saber qué negocio?

Gal. Vamos, y dejámela interrogar á mí; madona, ¿sois española?