Ramp. No hará, esté queda un poquito.

Loz. ¡Ay qué bonito! ¿y desos sois? por mi vida que me levante.

Ramp. No sea desa manera, sino por ver si soy capon me dexéis deciros dos palabras con el dinguilindon.

Loz. No haré, la verdad, te quiero decir que estoy vírgen.

Ramp. Andá señora, que no teneis vos ojo de estar vírgen; dexáme ahora hacer, que no parecerá que os toco.

Loz. ¡Ay! ¡ay! sois muy muchacho y no querria haceros mal.

Ramp. No haréis, que ya se me cortó el frenillo.

Loz. ¿No os basta besarme y gozar de mí ansí, que quereis tambien copo y condedura? catá que me apretais ¿vos pensais que lo hallaréis? pues hagos saber que ese huron no sabe cazar en esta floresta.

Ramp. Abrilde vos la puerta, que él hará su oficio á la macha martillo.

Loz. Por una vuelta soy contenta. Mochacho, ¿eres tú? por esto dicen, guárdate del mozo cuando le nace el bozo; si lo supiera, más presto soltaba las riendas á mi querer, pasico, bonico, quedico, no me ahinqueis, andá comigo, por ahí van allá, ay qué priesa os dais, y no mirais que esta otrie en pasatiempo si no vos, catá que no soy de aquellas que se quedan atras, esperá besaros he, ansí, ansí, por ahí, seréis maestro, ¿veis cómo va bien? esto no sabiedes vos, pues no se os olvide, sús, dalde maestro que aquí se verá al correr desta lanza, quien la quiebra, y mirá que por mucho madrugar no amanece más ahína; en el coso te tengo, la garrocha es buena, no quiero sino vérosla tirar, buen principio llevais, caminá que la liebra está echada, aquí va la honra.