La llegada desta gente del capitan Vega a Maracapana y su ynfortunio, vino luego a noticia de Jeronimo Ortal, porque como se a dicho, desde Neuey[508], donde Ortal estaua rrancheado, asta el puerto de Maracapana no auia mas de dos leguas. Pareciole al gouernador Jeronimo Ortal, y al capitan Agustin Delgado, y al capitan Nieto, y a otros amigos suyos, que pues esta gente que con Uega auia llegado a Maracapana, y la del capitan Batista, hera toda una y de un Gouernador[509], que deuian enpezar a satisfazer su ynjuria en los rrecien allegados, pues estarian mas descuidados. Esto parescio bien a todos y sin detenerse punto, con esas pocas armas que tenian, se partieron para Maracapana, y llegando el quarto del alua al lugar donde el capitan Vega y su gente estauan alojados, dieron hen ellos sin ser sentidos, por estar las velas durmiendo, y sin auer entre toda la gente de Uega honbre que tomase las armas, eceto vn clerigo que consigo tenian, que procuro defenderse lo que pudo, y como hera uno solo cansose presto; los demas, entendiendo por el tumulto y rruido que hazian los que los prendieron, que hera mucha mas copia de gente, temiendo ser muertos o maltratados, se dejaron prender y despojar de todo lo que tenian, lo qual hicieron tan cunplidamente los soldados y gente de Jeronimo Ortal que ni aun cuchillo de escriuanias con que pudiesen[510] cortar la comida les dejaron, ni otra cossa de que se pudiesen aprouechar; y sin hazelles otro ningun mal tratamiento, porque ni yrieron ni mataron a ninguno, se bolvieron el propio dia a su alojamiento de Neueri, a dar horden en lo que deuian hazer, trayendo consigo todos los cavallos que el capitan Uega y su gente auian traido de Puerto Rrico.

CAPITULO CINCO

En el qual se escriue como Jeronimo Hortal, con la gente que tenia y alguna que se llego de la del capitan Vega, fue a dar sobre el capitan Batista[511] y lo prendio y desuarato y se vengo de la ynjuria que le auia echo.

Vuelto Jeronimo Ortal con su despojo a su alojamiento de Neueri, luego comenco a tratar la horden que se deuia tener para yr a dar en el capitan Batista y su gente y desuaratallos y auer[512] de hellos entera uenganza de su ynjuria; y porque en el ynterin que se determinavan y aprestavan no tuuiese auiso Bautista de lo sucedido al capitan Vega y a su gente, puso guardas y zentinelas en los caminos por donde forcosamente auian de pasar los que fuesen a dar el mandado, de tal manera que ni los del vn capitan podian yr adonde los otros estauan, ni por el contrario, sin ser tomados o sentidos, sino fuese por descuido o negligencia de las guardas, los quales lo hicieron tan uien que en vnos pocos dias que estuuieron guardando el pasage de los caminos, prendieron casi treinta honbres de los del capitan Uega, que yvan a dar mandado al capitan Batista, los quales por yr desarmados y no ser praticos en las cosas de aquella tierra eran faciles de prender.

Jeronimo Hortal se apresto y aderezo lo mas en breue[513] que pudo; y rrepartio los cauallos que auia tomado entre los que le parecio que los sabrian mandar, y dando comision de su capitan general Agustin Delgado, se partio para el señorio de la yndia Casica, donde el capitan Batista estaua, y hallo en el camino las centinelas que auia puesto, con la presa que auian tomado de soldados, a los quales persuadio y sujeto que les siguieren en aquella jornada que yba hazer y serian bien rremunerados, y si no quisiesen hazello de su uoluntad se boluiesen a la cosa[514]. Los mas de los presos se olgaron de seguir a Jeronimo Hortal, viendo quan fauorable se les mostraua la fortuna, y asi con estos como con otros soldados que andauan esparcidos por aquellas poblazones de yndios, junto el gouernador Ortal pocos mas de cinquenta honbres, y con ellos, marchando por su[515] jornada apresuradas, llego zerca del alojamiento del capitan Batista, y dando hen el de noche, lo hallo casi despoblado, que no auia mas de ueinte honbres, que los demas, con su Capitan, auian ydo la tierra adentro a buscar comida.

Prendieron a estos sin resistencia, por ser tan pocos, y saquearon todo lo que en el alojamiento auia, y tomando noticia de la derrota que Batista y los demas auian lleuado, luego, en amaneciendo, se partieron con todo cuidado y diligencia, porque al tienpo que uieran el alojamiento de Bautista se auia huido o escapado vn negro o esclauo, e yva delante dellos a dar mandado a su capitan; y por ver si podian alcanzar este esclauo, como porque Bautista no tuuiese lugar de rrecoger su gente si la traian esparcida, caminauan todo lo que les hera posible, y asi llegaron a un pueblo de vn yndio o principal cristiano y ladino, donde creyeron estar el capitan Bautista, en el qual no hallaron mas de solamente dos soldados que alli auian quedado en guarda de cierta comida que el capitan Bautista dejo, y al negro o esclauo que auia salido a dar el mandado, a los quales prendieron y dellos supieron como su Capitan, con la demas gente, estaua tres jornadas de alli, y que los esperauan en breue.

A esta sazon llego a este pueblo el casique o señor del, llamado Diego, que auia ydo con el capitan Batista y uenia a uer a su mujer que lo auia ynviado a llamar; el qual dio noticia a Jeronimo Hortal de como el capitan Batista quedaua en donde los soldados auian dicho, y que en boluiendo el luego bendrian Batista y su gente. Dixole Hortal al principal como venia a prender a Batista, el qual mostro olgarse[516] de hello, por auer rreceuido algunas pesadunbres del y de sus soldados; y dende a dos dias, por tener ya a su mujer, a quien auia benido a uisitar, buena, dijo a Jeronimo Ortal como se queria boluer a donde Batista estaua. El Gouernador le dijo e ynstruyo en todo lo que auia de hazer y decir, de forma que no se entendiese su estada alli, con protestacion de si lo hazia asi galardonalle, y si por el contrario, hazelle grandes daños.

El yndio se partio diziendo que haria todo lo que le hera mandado, y que dende a dos dias seria alli la gente de Batista, al cauo de los quales el Gouernador mando poner atalayas en parte comoda que pudiesen uer y señorear el camino de mucha distancia; las quales dieron nueua, al tienpo quel yndio dijo que vendrian, de como parescia gente o bajava por vna pequeña sierra que zerca de alli estaua o se hazia.

El capitan Alderete hera honbre espirimentado en el arte militar conforme a la usanza que entre gente española se acostunbra, y por rreconozer por el horden que traian si auian sido auisados o no, pues estaua cierto que si tenian auiso que auian de uenir en hordenanza y si no como solian, se[517] suuio en lo alto de vn buhio o cassa de aquel pueblo y uio que bajando la gente a lo llano de la cuesta por do decendian, se juntauan y rrepresavan, que lo tuuo por señal de hordenar su esquadron; y la ocasion desto fue que al pie de aquella questa hallaran el clerigo del capitan Vega, que les yba a dar mandado y auiso del suceso de su capitan y gente, el qual clerigo auia ydo por diferente camino del que la gente de Jeronimo Hortal auia lleuado, y asi no supo dar rracon de adonde estauan, mas antes descuido y aseguro, sin saber lo que se hazia, al capitan Bautista, diciendo que quedauan muy atras sus contrarios y que por mucha priesa que se diesen no se uerian en tres dias.

Los soldados de Bautista, sauido el suceso y despojo de sus conpañeros, comenzaron a blasonar y a mofar de los contrarios tratando contra hellos los uituperios que les parecio, como gente que estaua segura de no uerse con ellos tan presto, e ya que se uiesen, los tenian en tan poco que no pensauan usar de armas contra ellos, y asi, con la desorden que antes traian prosiguieron su camino hazia el pueblo donde estaua Jeronimo Ortal con su gente puesta a punto y enboscada para dar a sus contrarios. Rreconocio Alderete la deshorden que traian, y asi lo tubo en poco, y dijo que gente tan desuaratada como aquella venia, sin sangre se uencia. Es de sauer que por delante deste pueblo, hazia la parte do uenia el capitan Bautista y su gente, auia vna zeja pequeña de rrobledal, que hera lo que cubria el pueblo, que los que de aquella vanda venian no lo podian uer asta estar en el, y asi no podia la gente de Bautista deuisar ni sauer si auia gente en aquel pueblo o no.