Pasados algunos dias de camino sin sucedelles cosa notable, llegaron a una poblazon rrala y algo llana, donde los moradores de temor nunca esperaron. Entraron los soldados hen ella y buscaron si auia que pillar y no hallaron mas de comida enterrada en algunas vasijas deuajo de la tierra, y alojose el Gouernador en la mejor parte que les parecio. Pasados pocos dias que en esta poblazon estauan descansando, vajo vn yndio por vna loma o cuchilla auajo hazia el rreal con vn arco y flechas en la mano. Hallose mas a punto de salir a tomar aquel yndio el capitan Agustin Delgado, por tener su cauallo ensillado, lo qual sienpre el tenia de costunbre andando en tierra de guerra, y caualgando salio a tomar el yndio, el qual sin hazer ninguna manera de defensa ni rresistencia se uino con el capitan Delgado, que delante de si lo traia sin auelle quitado las armas por ver su mansedunbre. Viniendo marchando el capitan Delgado con su yndio delante de si, asomo otro yndio de la propia prouincia por la loma por donde yndio ya dicho auia uajado, y caminando anzia el rreal de los cristianos venia dando muy grandes vozes en su lengua, hablando con el yndio que Delgado traya delante de si, y diciendole que donde se sufria que un honbre se dejase prender de otro honbre y lleuar cautivo a miserable seruidumbre; que arto mejor le fuera defendiendose morir, que como couarde dejarse prender del que lo lleuava; que estuuiese cierto que si de la prision en que yva escapaua y uenia entre sus deudos y naturales, que todos le auian de consumir la uida con la mas cruel muerte que pudiesen ynuentar.

Indinado con estas uozes el yndio preso, puso vna de las flechas que lleuaua en el arco y en alcando y apuntando se uoluio para Agustin Delgado a disparar en el la flecha. El Delgado puso las piernas al cauallo, que estaua amaestrado en aquello, porque hera usanza de los que hazian esclauos en yendo en alcanze de algun yndio y llegando zerca rrepararse el cauallo para tomallo de los cauellos sin hazelle mal ninguno. Esta maestria rredundo en daño del Agustin Delgado, porque como el cauallo se rreparo, el yndio enbevio la flecha en el arco y apunto al rrostro del jinete, el qual se adargo con la rrodela, y biendolo el yndio adargado, acometio a tirar la flecha al pecho del cauallo: acudio alli el capitan Delgado a cubrir con la adarga; el yndio, uiendo el rrostro descuuierto, torno a suuir el arco y disparando con toda presteza e ynpetu, dio con la flecha al capitan Delgado entre los ojos o entre las cejas, que le llego a la tela de los sesos. La herida fue mortal, y asi la sintio como tal, y despues de auerse confesado murio aquel propio dia. En la noche, el yndio que lo hirio y el que se lo aconsejo pagaron el daño con las uidas, que con muchas heridas que les dieron les fueron alli quitadas.

Sintio Jeronimo Ortal mucho la muerte deste Capitan, porque demas de ser tan buen Capitan y soldado como se ha dicho, hera gran parte para que al Gouernador se le tuviese el rrespeto y acatamiento que hera rrazon y que todos lo ouedeciesen, y tanbien para que Jeronimo Ortal tratase con los soldados y capitanes afable y generosamente; todo lo qual se perdio con su muerte, y comenzaron los soldados y capitanes a menospreciar a su Gouernador y tenello en poco, que fue causa de grandes tumultus, como adelante se uera.

CAPITULO SIETE

Como los españoles que con Geronimo Ortal yban, se amotinaron por ynducimiento de Escalante, y lo desconpusieron del cargo de Gouernador y lo enuiaron a la costa, y nombraron ciertos Diputados que los gouernassen.

Deste pueblo se partio Geronimo Ortal con harta tristeza por la muerte de su capitan Delgado, que le hazia mucha falta; y caminando algunos dias en demanda de su noticia de Meta, no curo hazer asiento en ninguna parte, porque se le azercaua ya el ynvierno y si no hera en prouincia bien proueida de comida, no le convenia parar.

Entre la demas gente que consigo lleuaua, hera un Escalante, que lleuaua cargo y titulo de veedor del Rrey; honbre belicoso, enuidioso, fascinoroso y reuoltoso, el qual, por auer tenido ciertas mohinas y desabrimientos con el Gouernador, no solo no se trauava[519] ni comunicaua con el, mas procuraba ynfamalle y desacreditalle con los soldados y capitanes, por uer si le podia derriuar del trono y señorio de gouernador, y para con buen color descubrir la intencion mala y entrañas dañadas que tenia, mouio platica entre los capitanes y personas principales del canpo que no ostante que Geronimo Ortal gouernaua tiranicamente por no tener, como no tenia, poderes sufizientes para gouernar aquella gente, vsurpaua y rrouaua los quintos y cosas pertenecientes al Rrey, lo qual no solo a el como beedor, pero a todos los del campo, les hera dado demandar quenta de las cosas que pertenezian a su Rey y Señor, demas que era tan pesado y molesto a los naturales por do pasauan que secretamente les rrouaba todas las rriquezas que tenian, y se alzaua y quedaua con hellas, lo qual todo vltra[520] de la maldad que contra su Rrey se cometia, como esta rreferido, en no acudille con los quintos, todo[521] lo que a los yndios tomaua o hellos le dauan, pertenescia asi a capitanes como a soldados, pues todos lo trauajauan, y que solamente para atajar tan grande maldad y tan en perjuicio de todos, el no pretendia ni queria mas de que se le diese vn aconpañado a Geronimo Ortal para en solos aquellos negocios del oro.

Con estas y otras platicas y persuaciones procuraua Escalante yndinar y prouocar a los capitanes y soldados contra su Gouernador, lo qual fuera poca parte si el propio Geronimo Ortal no se echara a perder con vna ley y hordenanza que hizo, aunque principalmente la yndignacion y conspiracion de este veedor[522] fue despues y el todo de su daño y mala hordenanza, hera que porque la gente sienpre se rrancheava entre poblacones de enemigos, los quales suelen en tienpos mas seguros tomar las armas y benir sobre los españoles, y auia algunos soldados tan descuidados quen rrancheandose o alojandose luego soltauan los cauallos en que auian de pelear, y quando con la rrepentina necesidad heran menester no facilmente los podian auer; que qualquier soldado que por tres uezes le fuese hallado suelto su cauallo, se lo quitasen y diesen a otro para que usase del en la guerra; y con esta hordenanza y con el contino ahinco que Escalante lleuaua en mouer los animos de los capitanes y soldados contra su Gouernador entro el ynvierno y se fueron alojar a un pueblo llamado Timeviron, donde de nueuo y con mas ahinco que solia, perseueraua Escalante en su mal proposito.

Los capitanes Alderete y Nieto, aunque heran muy grandes amigos del Gouernador, y se presumia que antes le fauorecerian que le serian contrarios, cada uno de ellos, pretendiendo ser el aconpañado, dieron buena esperanza al veedor en lo que pretendia y hurdia; e estando en este pueblo dicho, vn alguazil del canpo, con cudicia de rrestaurar por la lei echa vn cauallo que a el como al primer quebrantador se le auia quitado, procuro prendar el de otro soldado que en el campo era fauorescido de particulares amigos, al qual[523], conforme a la hordenanza, auia hallado suelto otras dos uezes, y esta hera la tercera. El dueño del cauallo salio al camino, rogando al Alguazil que le dejase su cauallo, el qual pretendiendo rrecuperar su daño con perdida ajena, no curo de hazer lo que le rrogauan. Salio o llego a esta sazon otro soldado llamado Machin Donate, que despues fue muerto en Muso, en el Nueuo Rreyno, y casi por fuerza quito el cauallo al Alguazil, denostrandolo[524] y uituperandolo de aquella manera de rrovo.

A estas contiendas salio el Maese de Canpo del Gouernador, que hera Aluaro de Ordas, el qual tuvo preso a Sedeño en la Trenidad, dando voces y diziendo que heran mas que descomedidos los que asi tratavan a los alguaciles del Rrey. El Machin Donate le rreplico que fuese vien hablado y no se descomidiese porque le pesaria. El Maese de Canpo se fue llegando a el para le prender, apellidando la voz del Rrey; Machin echo mano a su espada, y lo desuio de si con vna estocada que le tiro, la qual se enbarazo en vn jubon estofado de nudillo[525], de los de Nicaragua, que Hordas lleuaua vestido. A estas uozes y tomulto ninguno salia en fauor de la justicia, sino fue el propio Gouernador que se uino con asperas palabras contra el Machin Donate, y con la espada que en la mano traia le tiro vna cuchillada. El Machin Donate le rrespondio de palabra que no tirase otra porque le rresponderia con las mesmas palabras. Viendo el Gouernador el atreuimiento de este soldado y que nadie le salia a fauorezer, rreportose considerando lo que podría ser y volviose a su propio aposento.