Que trata como uisto Aguirre que sus soldados no herian a los del Rrey, propuso de dar la buelta a la mar.
Entrado Lope de Aguirre con su jente en ssu fuerte, y considerando el poco daño que auian echo en el canpo y jente del Rrey con el arcabuzeria, comenzo a uituperallos y desonrrallos, llamandoles de pusilanimes y couardes y de animos mugeriles, y que no auian sido para herir vn solo cavallo de los contrarios con tanta pujanza de arcabuzeria como tenian, y que mas tirauan a las estrellas del cielo con sus arcabuzes que a los contrarios que tenian juntos, en lo qual el conozia bien la yntencion y animos de todos los mas; que hiziesen en buena hora la guerra de aquella suerte, que si a el lo desuaratauan, para hellos seria la peor parte, y luego, con toda presteza, puso a la puerta del fuerte algunos de sus amigos, para que no consintiesen salir a nadie, como otras uezes lo auia echo; y pareciendole que los soldados que con tiuieza le seguian y los enfermos que en su canpo tenia, le heran estoruo o enpedimiento para no hazer su guerra vien echa, y que por hellos no se osauan desmandar como queria, acordo matallos a todos, y haziendo vna lista o memoria para hello, hallo que deuia matar cinquenta honbres y mas.
Y estando el en su pecho determinado de hazello, quyso primero dar parte[516] algunos amigos suyos, los quales, uiendo la cruel carnezeria que el traidor queria hazer, pareciendoles que en ninguna manera podian escapar sin que hen aquella Gouernacion los desuaratasen, y que podrian ser castigados todos por aquella crueldad que su capitan queria hazer, o Dios que fue seruido que no se hiciese, les puso en corazon que lo estorvasen, y asi le rrespondieron Aguirre que no les parecia que se deuia hacer aquello, porque por uentura pensando que mataua a los culpaldos y tiuios, mataria a los muy leales amigos; y porfyando sobre esto con el gran rrato, le hicieron mudar el proposito malo que tenia, y lo dejo de hazer, poniendole tanbien por delante la mucha confianza que asta alli auia tenido en Diego Tirado, y como le auia desanparado el tienpo de la mayor nezesidad, y que asi podria ser auer entre sus soldados algunos de quyen el tenia mucha confianza, que despues le negarian, y matar algunos que aunque le parecia que estauan tiuios en las cosas de la guerra moririan por su defensa.
Lope de Aguirre, conuenido con esto y determinado ya de no matar los que tenia señalados, acordo quytalles a todos las armas, y asi los desarmo y mando a sus muy amigos que tuuiesen quenta con ellos y si los uiesen hazer algun senblante de huirse, que los matasen a todos; y juntamente con esto, pareciendole que en este camino para el Rreyno y Piru le hazian mucha rresistencia, y que podria ser desuaratarle y dejalle los suyos en el camino; acordo dar la buelta y boluerse con su jente a la mar, y enuarcarse en los nauios que pudiese, y tomar otra derrota e manera de vivir[517].
Los del canpo del Rrei, rreconociendo el temor con que Aguirre estaua, nunca se quytauan del rrededor del fuerte treinta o quarenta de a cauallo, para ynpedilles que no saliesen a buscar comida, y porque biendolos tan zerca se animasen a huir algunos y pasarse al Rey, y asi el traidor no consintia salir ningunos de sus soldados, aunque fuesen de los mas amigos, a buscar comida, y asi pasauan entre todos tanta hanbre y nezesidad de comida que matauan los perros que tenian para comer, y algunas caualgaduras de las que auian traido.
Y biendo algunos, y aun los mas de los que el Aguirre auia puesto por guardas de la puerta del fuerte, la nezesidad que padezian y el aprieto en questauan, vno a vno y dos a dos se le huian y se yban a donde andauan y estauan las guardas del campo del Rrey; y porque no pareciese que del todo estaua desanimado y perdida la confianza de sus soldados y amigos, enbio vn dia destos o echo fuera del fuerte a ziertos capitanes y soldados arcabuzeros para que ojeasen al Maese de Campo y al capitan Brauo que con ciertos soldados de a cauallo se le auian llegado muy zerca a persuadir a los soldados de Aguirre que se pasasen al Rrey; y tomando por rreparo estos arcabuzeros del traidor vna hermita que alli estaua, para que los de a cauallo no les hiziesen mal, comenzaron a trauar platicas con los soldados questauan con el Maese de canpo y el capitan Brauo; y como todos heran soldados que no se auian bisto en otras rrefriegas de guerra, ponian mucha parte de sus armas en las lenguas, vituperandose los vnos a los otros; y como los de la parte del Rrey tratauan de traidores a los contrarios, tomabanlo por mucha afrenta y procurauan tiralles muy de ueras con sus arcabuzes.
Estaua el capitan Brauo diziendo a sus propios soldados que no hera de buenos tratar mal con palabras a sus contrarios, especialmente siendo de su nacion, y que antes los auian de persuadir con buenas palabras a que se pasasen a su Rrey. Vno de los contrarios, mestizo, llamado Juan de Lescano[518], pareciendole que el capitan Brauo se auia señalado mucho en aquellas refriegas y que estaua entonzes descuidado hablando con sus soldados, le tiro de muy buena gana vn arcabuzazo, y quyso Dios que fuese algo auieso y le diesse en el cauallo, el qual cayo luego, y creyendo los vnos y los otros que el cauallero y el cauallo auian sido heridos de muerte, los de la uanda del traidor dieron muy gran grita de alegria, porque asta alli no avian echo otro tanto, y los del Rrey, llegandose a su capitan y hallando no le auer herido mas que el cauallo, le dieron luego alli otro y se rretiraron y apartaron del fuerte.
De los soldados que en este tiempo se avian pasado o pasaron al canpo del Rrey de los del traidor, dieron auiso como Lope de Aguirre tenia presupuesto determinado de yrse o boluerse a la mar, y que auia desarmado a muchos diziendo que ya que se le huyesen no queria que se lleuasen[519] armas conque despues le hiziesen la guerra; y asi el General del Rrey y su Maese de canpo tenia mandado a las guardias o espias que auian puesto, que tuuiesen gran uijilancia en uer y entender quando Aguirre cargaua su carruaje para dar la buelta, y diesen auiso dello en el canpo para ylles a dar alcanzes y desuaratallos si pudiesen, los quales lo hizieron assi.
CAPITULO NOUENTA
De como se passaron todos los ssoldados de Aguirre al canpo del Rrey y le dejaron ssolo con un ssoldado llamado Anton Llamosso.