En esta sazon se trataua en el Piru de vnas provincias que ciertos yndios brasiles auian dado por noticia muy rricas, por las quales hellos afirmaban auer passado viniendo vyendo de sus tierras y naturalezas, que hera la costa del Brasil, de la qual salieron de conformidad mas de doze mill yndios con proposito de yr a poblar a otras prouincias que mas les contentasen, aunque algunos son de parezer que mas lo hizieron por yrse a hartar de carne vmana a otras partes, con los quales dizen que traian consigo dos españoles portugueses; y despues de auer andado y peregrinado mas espacio de diez años asi por el rrio Marañon como por otras prouincias, vinieron a salir por la prouincia y rrio de los Motilones al Piru, donde dieron esta noticia que llaman Dorado y ellos dixeron llamarse de propio nombre Omegua; y asi mesmo auia dado nueua desta noticia o de otra que en este rrio Marañon ay, el gouernador Orillana, que bajo o andubo por este rrio del Marañon cierto tiempo.

Queriendo, pues, el Uissorrey gratificar a este capitan Pedro de Orssua su seruicio y dar horden como mucha gente oziossa que en aquella sazon avia en el Piru se ocupasen en seruir al Rrey, de suerte que la ociosidad que tenian no les fuese ocasion de algun motin o alzamiento v otro graue daño, se determino de dar horden en como se fuesen a descubrir y poblar estas prouincias de Omegua y Dorado, que los arriua rreferidos auian dado por noticia; y asi acordo de hazer aquellas prouincias gouernacion por si y al capitan Pedro de Orssua gouernador dellas, dandole los titulos que se rrequerian para gouernador, y poderes bastantes para hazer gente y descubrir y poblar todo lo que quisiese, nonbrando el gouernador sus oficiales a su propio adbitrio, para que yendo y descubriendo estas tan ynfelizes noticias, fuese gratificado Pedro de Orsua de su trauajo y tomase de su propia mano el premio que quisiese, de donde se le pudiera seguir descubriendo y poblando aquellas prouincias y siendo tales como decian que fuera principio de su linaje, y su Magestad le hiciera merced de titulo y rrenta, como a hecho a otros caualleros que an descuuierto y poblado otras prouincias en Indias.

CAPITULO SEGUNDO

Que trata de algunas opinones que obo en Piru sobre la jornada que el Marques dio a Pedro de Orsua.

Dada esta conduta de gouernador del Dorado a Pedro de Orsua y publicadose la jornada en los rreinos del Piru y comenzandose a juntar gente, el demonio, padre de disensiones, procuro poner diuersas opiniones en algunas principales perssonas del Piru, quitandoles de la memoria la yntencion con que el Uissorrey auia dado aquella jornada y el sano pecho con que Pedro de Orsua la auia aceptado, los quales comenzaron a decir y publicar que no era tiempo conuiniente aquel para hazerse en Piru junta de jente, lo vno porque se auia tenido nueua que el Rrey auia proueido por Uissorrey[213] a Don Diego de Azeuedo, de lo qual estaua algo sentido el Marques de Cañete, diciendo que le hazia agrauio su Magestad en quytalle en tan breue tiempo el estado de Uirrey, y lo otro porque dezian auer gastado el Marques mucha suma de oro de la caxa rreal, y que por la estrecha quenta que dello se le auia de tomar y la poca hazienda que tenia para pagallo, podia ser passar algun naufraxio su persona, y otras cosas que a los que quieren poner estoruos nunca les faltan, lo qual todo uino a noticia del Marques, y uiendo el detrimento que su honrra padezia y la fama que las pestiferas leguas[214] auian dibulgado contra el, se rresfrio en dar el fauor y calor a Pedro de Orsua que antes solia; y estando asi, algo resfriada la jornada, aunque enpezada hazer y a salir algunos soldados, vino nueua al Piru de que Don Diego de Azeuedo abia muerto en Seuilla, y asi torno el Marques a poner calor en la jornada y animar a Pedro de Orsua para que fuese con ella adelante y saliese con su enpressa.

CAPITULO TERZERO

De como se comenzaron hazer los uergantines, y como Pedro de Orsua nonbro por su theniente a Pedro Rramiro, capitan de los motilones.

Luego que la jornada del Dorado se publico en el Piru, que fue prencipio del año de cinquenta y nueue, Pedro de Orsua, gouernador della, sauiendo y entendiendo por la notizia que tenia, el golfo dulce que se auia de nauegar y passar, y que para hello hera necesario algun genero de nauios o barcos, los quales se auian de hazer en alguna distancia de tiempo, luego yncontinente, y porque despues de junta la jente no se detuuiesen, busco con toda diligencia todos los mas carpinteros y calafates y otros oflziales de hazer nauios, de los quales junto veinte y cinco, y otros doze negros carpinteros, y haziendo todos los peltrechos de herramienta y clauazones y otras cosas que para hazerse los nauios o barcos heran menester, fuese con ellos la derrota de la prouincia de los motilones, ques por donde auian salido los yndios brasiles, en la qual estaua poblado vn pueblo de españoles llamado Santa Cruz[215] de Capocoria, que lo auia poblado vn capitan Pedro Ramiro, y lo estaua alli sustentando y buscando parte comoda.

Pedro de Orsua, para dejar aquella gente que lleuaba, haziendo los uarcos, se bajo beinte leguas mas abajo deste pueblo de San Cruz, y en vna parte acomodada que rriueras del rrio de los motilones estaua, dexo los ofiziales para que enpezasen su hobra, y por maestre mayor della a vn maese Juan Corzo, y alli nombro por su theniente general al capitan Pedro Rramiro, que hera justizia en aquel pueblo de Santa Cruz, para que rrecojiese la jente y soldados que fuesen entrando, y diesen priesa a los hobreros de las uarcas que dejaua en el lugar ya dicho; y luego se boluio a Piru a rrecoger y juntar gente, donde hallo la cicaña y opinion que en el capitulo antes deste se a dicho.

CAPITULO QUARTO