Surto en aquel puerto Lope de Aguirre conciuio en si sospecha de un Gonzalo Jiral de Fuentes, capitan que auia sido de Don Hernando, y de otro Diego de Alcarraz, que fue justicia mayor de los amotinadores, temiendose dellos que, en biendo otra jente questuuiese por el Rrei, no les seguirian y lo desanpararian; y con esta sospecha, antes de saltar ninguno en tierra, les mando dar garrote sin confesar. Muerto el Diego de Alcarraz, fueron a dar garrote al Gonzalo Jiral, el qual rrogo que lo dejasen confesar. Aguirre no quyso, sino que lo aogasen sin confision, y estandolo ahogando comenzo a dar bozes pidiendo confision, y los amotinados, porque en tierra no estuuiese alguno oculto que lo entendiese, le dieron muchas puñaladas, con que breue y cruelmente le acauaron la vida; y luego salto en tierra Lope de Aguirre con ciertos amigos suyos, que fue un lunes en la tarde, a ueinte de Julio, y luego procuro dar horden como juntase toda la jente del uergantin, para el qual efeto ynbio vn honbre amigo suyo, que se dezia Rrodriguez, con ciertos yndios que alli estauan de la tierra para que le guiasen y fuese a donde estaua Martin Perez, su maese de canpo y le dijesen que luego, aquella noche, marchase y se uiniese a juntar con el, y en el camino, luego, yncontinente, matase a Sancho Pizarro, porque lo tenia por sospechoso. Tanbien dicen y afirman algunos que luego que saltaron en tierra Lope de Aguirre ynbio a un Diego Tirado, su capitan de a cauallo, al pueblo de la Margarita con dos o tres amigos suyos, para que dijesen como uenian perdidos del Marañon y con grande necesidad de comida; que rrogasen a los vecinos que los proueyesen, los quales fueron y lo hicieron arto mejor que Aguirre se lo mando.

Llegado el mensajero de Lope de Aguirre, Rrodriguez, al uergantin donde estaba Martin Perez, le hallo que tanbien el auia ynbiado otro mensajero llamado Diego Luzero, con vna guia, a Lope de Aguirre para que viese lo que mandaua y supiese como estaua, y el dijo todo lo que Aguirre enuiaua a dezir, el qual lo hizo asi; que luego salto en tierra, y esperando alli vn rrato a un Rrouerto de Susaya, barvero, y a un Francisco Hernandez, piloto, que auian ydo a buscar comida con vnos sclauos a unas estancias questarian media legua de alli, los quales fueron a ora de uisperas y boluieron a media noche. En llegando comenzaron a marchar todos juntos con las guias que traian, hazia donde Lope de Aguirre estaua, y en el camino dieron garrote a Sancho Pizarro, a quyen Lope de Aguirre auia ynuiado a decir que matasen.

Enuio Lope de Aguirre, en surjiendo, a un Joan Gomez, calafate, su almirante, con ciertos soldados, a buscar comida por las estancias, los quales fueron, y finxiendo yr perdidos y muertos de hanbre, aunque topavan algunos españoles no curauan de dezilles nada del mal que auia, sino que yban por alguna comida para sus conpañeros que quedaban enfermos en los uergantines, y asi se boluian con la comida que podian a donde Lope de Aguirre estaua confiado de su fedilidad.

CAPITULO QUARENTA Y NUEUE

Que trata de lo que sospecharon los vezinos de la Margarita quando uieron los uergantines, y de como ynbiaron asi por mar como por tierra a sauer que jente hera, y la uino el Gouernador dellos a uer.

Al tiempo que los uergantines asomaron la uista de la Margarita, los uezinos del pueblo, viendo la derrota que traian, se alborotaron, creyendo que heran franceses, y desque llegaron mas zerca les parecio que heran de los barcos que hellos trahen por alli de trato, y despues, biendo que no hacertauan[359] a tomar el puerto, entendieron que hera jente forastera, y asi ynuiaron luego vna piragua con ciertos yndios para que rreconociesen y biesen que jente hera, la qual fue y no los pudo alcanzar ni hablar asta que ya estauan surtos en tierra, la qual llego al uergantin donde yba Lope de Aguirre, y el tomo los yndios para que le guiasen.

Los uecinos, viendo ya surtos los uergantines, enuiaron algunos españoles a que fuesen por tierra y rreconociesen que jente hera, los quales tomaron el camino donde estaua Lope de Aguirre, y aunque toparon a Diego Tirado y a otros españoles, nunca les quysieron dezir sino quera jente que salia perdida del Marañon.

Llegados que fueron a dondestaua el bergantin, hallaron a Lope de Aguirre con vnos pocos amigos suyos y con toda la jente enferma en tierra, y todos los demas en el uergantin, metidos deuajo de cuuierta, a los quales Lope de Aguirre comenzo a dezir como auia salido de Piru a zierta noticia del rrio Marañon y se auian perdido, y auia sido Dios seruido de que aportasen aquel pueblo para que no acauasen de perderse todos, rrepresentandoles aquellos enfermos que alli estavan, y que les suplicaua que por amor de Dios le hiciesen merced de dalle alguna carne v otras cossas que comiesen, por questauan perecidos de hanbre, y que su yntencion no hera mas de prouerse por sus dineros alli de comida y dar luego la buelta a Piru.

Los uezinos que alli estauan hicieron luego matar dos uacas de las que mas a mano alli estauan, y se las dieron para que comiesen. Lope de Aguirre les rrindio las gracias, y en pago dellas dio a uno de los uezinos que alli estauan, llamado Gaspar Hernandez, vn capote de grana guarnecido con pasamanos de oro, solo por engañallos a el y a los demas y dalles a entender que uenian rricos y que heran muy francos, porque hiciesen la necedad que hicieron descreuir al pueblo lo que escriuieron. Dioles tanbien vna copa de plata sobre dorada; y muy contentos y alegres con la buena paga que Aguirre les auia echo, se quedaron alli aquella noche, y luego ynuiaron vn mensajero al pueblo con cartas para el governador, que hera Don Juan de Villandrando, dandole noticia de lo que pasaua, y diciendole como hera jente que venia del Marañon y auia salido de Piru, y uenian a tomar y conprar comida por sus dineros y traian muchas rriquezas de Piru, y que a hellos les auian dado por dos uacas vn capote de grana y vna taza de plata.

Los del pueblo, aunquestauan alla el Diego Tirado y otros marañones, no se auian rregocijado ni aluorotado dello, sino creyendo que hera cierto lo que les decian, estauan dando horden como les lleuasen alguna comida, y despues que rresciuieron las cartas que los vecinos questaban con Lope de Aguirre escriuieron, holgaronse y rregocijaronse tanto en sauer de las rriquezas que traian los de Piru, y quan bien pagauan lo que les dauan, que todos les dio cobdizia de auer parte dellas, y asi, ciegos con este deseo, determinaron de partirse aquella noche para donde Lope de Aguirre estaua, y tomando el gouernador Don Juan de Villandrando algunos vezinos consigo, como fueron a Manuel Rodriguez, alcalde, y a otro Andres Salamanca, se partio a media noche del pueblo hazia donde Lope de Aguirre estaua, el qual yba bien quytado y sin sospecha del mal que se le aparejaua.