De como Aguirre decia a sus soldados las justicias que auia de hazer y las gentes que auia de matar.

Viendose Lope de Aguirre que ya entraba destruiyendo y asolando los pueblos del Rey en la Margarita, y pareciendole que el suceso que en aquella isla auia tenido y tenia, hera principio para quel efeto de sus desinios ouiese mejor medio y fyn, platicaua muchas uezes con sus priuados y soldados, no de la enmienda que auia de tener, ni de las donzellas que auia de casar, ni de las biudas que auia de abrigar, ni de los guerfanos que abia de rreparar, ni de rreducirse[379] al seruicio del Rrey, sino de las crueldades que auia de ynbentar, de las jentes que auia de matar, de los pueblos que auia de[380] destruir y la horden y modo que auia de tener en el mandar; y asi les dezia muchas vezes que demas de ser cosas muy necesarias para la perpetuidad y conservacion y bien de las Indias y de todos los que hen ellas[381] auian de rresedir, que el tenia prosupuesto y lo pensaua hefetuar y hacer asi, de pasar a cuchillo todos quantos frailes topase de la horden de Santo Domingo, y no dejar con la uida a ningun rrelixioso de la horden de San Francisco, y dar fin y consumir a los demas rrelixiosos de todas las otras hordenes, hecepto a los mercenarios, por parezerle que estos solos no se entremeten en negocios de las Indias, ni auisar ni persuadir al Rrey ni a los demas ministros suyos ni encomenderos lo que conuiene asi para la saluacion de sus propias animas de los encomenderos como para la conuersion de los naturales, y juntamente con los rrelijiosos que auia de matar de las hordenes dichas, dar deuersidad de crueles muertes a todos los visorreyes, presidentes, ouispos, oydores y governadores, letrados y procuradores que pudiese auer a las manos; a los frailes por lo que aconsejauan, persuadiendo a los Rreyes y a sus ministros que hiciesen tratar bien los yndios y desengañando a los encomenderos de lo que les convienen para la saluacion de sus animas y descargo de sus conciencias; a los perlados, porque defendian y boluian por el buen tratamiento y conuersion de los yndios; a los uirreyes y presidentes y oidores, porque quytauan los yndios algunos conquystadores y los dauan a sus criados y panyaguados y otros allegados, y porque hazian justicia y castigavan a los que heran crueles con los yndios; y a los demas letrados y procuradores, porque defendian y auogauan por las causas de justicia contra los soldados y otras personas perjudiciales, diziendo que todos estos generos de personas tenian totalmente destruidas las Indias por las causas dichas[382].

Tanuien se puede creher que juntamente contra estos generos de solenes personas lleuara a todos los buenos y caualleros que topara, porque sienpre les tuuo muy grande y particular enemistad, temiendose que con los buenos rrespetos que hen ellos moran y obligacion que tienen a no estar sujetos a ningun zeuil traidor, le auian de procurar quytar la uida y acauarsela; y asi mato todos los honbres de bien y de buen linaje que el Gouernador traia consigo, y a los demas que le quedavan procuro acauarlos en breue tienpo, como auajo se dira[383], eceto algunos que por parezerle de poco animo tenia temor[384] que contra el hiciesen ninguna cosa dina del linaje de do procedian ni memorable y honrrosa para sus personas.

Mostraua asi mesmo tener grande odio a las mujeres publicas e malas de su cuerpo, por rrespeto del odio que tubo con Doña Ines de Atienca, amiga que fue de Pedro de Horsua, y asi decia que no le auia de quedar biua ninguna, porque por causa destas sobreuenian muchos males entre los honbres y se perdian muchos pueblos; pero no se deue creher del, aunque su mal proposito de mandar y rreinar pasara adelante de donde llego, hicieran ningun mal a este genero de mugeres, antes por la parte que tenian de ser malas y causadoras de males y daños y pecados, las hiciera rreseruar y acatar y rreuerenciar. Mas seguramente se le podia creher si estas amenazas hiciera contra monjas, beatas y otras santas rrecoxidas mugeres y buenas personas, contra quyen el traidor tenia toda su enemistad[385]. En lo que tocaua a matar rrelixiosos y gouernadores, por el prencipio que tuuo[386] bien se puede creher del[387] que lo hiciera, porque en el tiempo que uibio, mato los que pudo auer, que despues de auer muerto a su gouernador Pedro de Orsua y a su Prinzype D. Hernando de Guzman y a otros, como arriua se a contado, mato en la Margarita dos rreligiosos y un Gouernador y un Alcalde, como adelante se dira; y si no mato mas rreligiosos y governadores, fue porque en el tiempo que turo su alzamiento, no pudo auer mas, que si mas a sus manos obiera, mas matara. Tanbien se puede uerifycar y aun afirmar, que no estarian fuera destos propositos de Lope de Aguirre muchos de sus soldados, pues hellos dauan ocasion a su capitan para hazer mas crueldades y daños de los que el hiciera, si hellos no le fueran con algunas chismes y parlerias de las que le iban.

Ocupaua[388] algunos dias en hazer alardes y formar esquadrones, ynpuniendo a sus soldados en las astucias y horden que auian de tener en acometer y en defenderse; diciendoles que no auia de dar batalla a ningun capitan que contra el viniese, sino fuese al Rrey en persona, porque a todos los demas pensaua desuaratar con muchos ardides, yndustrias de guerra.

CAPITULO ZYNQUENTA Y SEIS

En que se escriuen algunas crueldades y muertes que hizo Lope de Aguirre en la Margarita.

Avnque auian pasado algunos dias en medio, despues que Lope de Aguirre auia ynbiado a Monguia por el nauio, no tenia ninguna sospecha de su uenida, porque le parecia que aun no hera tarde, y entendiendo que en tener alli consigo los uergantines que auia traido del Marañon corria algun peligro su canpo y persona, por poderse yr en ellos algunos soldados o uezinos fuera de la isla y dar auiso de sus desinios, que tan publicos heran, mando echar al traue sus vergantines y quemallos y quebrallos, eceto unauio que allo alli medio comenzado, que a este, por estar en tierra parescelle[389] que se podia acauar y adereszar, no quyso quemallo ni quebrallo, antes lo mando guardar y despues lo hizo acauar y lo echo a la mar, con que paso a Tierra Firme, de lo qual mas por estenso se dira adelante.

En este tiempo vn bezino de la Margarita, llamado Alonso Perez de Aguilera, no pareciendole vien la conpañia de Lope de Aguirre ni la conuersacion de sus soldados por las uellacas hobras que les uido hazer, acordo no esperar a rreceuir dellos algun pago o galardon de los que a otros auian dado, y asi se huyo y fue fuera del pueblo y de la isla, de suerte que no le pudieron auer, lo qual sauido por Lope de Aguirre le parecio que no hera justo que un honbre tan malechor como Alonso Perez de Aguilera quedase sin castigo, y tomando consigo muchos de aquellos sus ministros, se fue con hellos a las casas del Aguilera, y como a bienes de hombre que auia sido traidor a su Rey, las hizo destejar y derriuar y desuaratar y echar por el suelo, hurtando y rrouando primero eso poco quel auia dejado, y por no auer alli arados no se las hizo harar y senbrar de sal; y prosiguiendo adelante con su castigo, le mato todos cuantos ganados hallo suyos, asi de uacas, nouillos, ouejas, carneros, como de todo otro genero de jumentos; y le asolaron todo lo que tenia en sus estancias.

Dijeronle en esta sazon que un capitan suyo, llamado Joanes de Turriaga, vizcaino, se mostraua afable con todos, el qual hera tenido por muy honbre de bien y que a su mesa comian algunos soldados. Sospechando Aguirre que este Capitan lo hazia por mostrarse contra hel y matallo, y con el enojo que tenia con la huida de Alonso Perez de Aguilar, y por poner mayor pauor y temor asi en los uezinos como en los soldados, mando matar al Capitan Joanes de Turriaga, lo qual cometio a Martin Perez, su maese de campo; y el juntando y aperciuiendo para el efecto algunos soldados y aliados suyos con arcabuzes y otras armas, se fueron vna noche a la posada de Joanes de Turriaga, al qual hallaron sentado con algunos conpañeros suyos, y como uio entrar al Martin Perez se leuanto de la mesa a rreceuirle y hazelle acatamiento como a su maese de campo, y en destocandose y llegandose zerca de los arcabuzeros que lleuaua, comenzaron a tiralle con sus arcabuzes muy seguramente, al qual a pocos golpes lo derriuaron en el suelo, acauandolo de matar con otras muchas heridas destocadas y cuchilladas y puñaladas, y asi lo dejaron aquella noche en el suelo y se fueron, y otro dia de mañana Lope de Aguirre, por pagar a este capitan alguna parte de lo que le auia seruido y seguido, lo mando enterrar muy ponposamente, segun el horden conque en las guerras o batallas se suelen enterrar los capitanes y otras personas señaladas que suelen morir hen ellas, hallandose presentes a su entierro todos los soldados y capitanes con luto, tocando los atanbores floxos, lleuando con su cuerpo las uanderas uajas con colas y arrastrando.