El motivo de los cuatro palos de la Cruz, habrá sido sin duda la figuración de los cuatro vientos; pero la Cruz no es por ello el símbolo de esos cuatro vientos, porque estos por sí mismos poco llamarían la atención al espíritu del indio, con prescindencia del fenómeno que producen.

Esos cuatro vientos olvida Brinton que traen las nubes de las cuatro partes del horizonte[222], y que esas nubes concluyen por convertirse en cataratas del cielo, dando lugar al fenómeno anhelado por los pueblos sedientos, que demandábanlo de la atmósfera levantando en alto sus cántaras vacías; la producción de ese fenómeno vivificante era lo que se pedía á esos dioses del aire y de la tormenta; á esos cuatro genios que habitaban los cuatro rincones de la tierra; á esos Tlálocs del Norte, Sur, Este y Oeste, como reza del exordio de la invocación azteca, que tenían imperio sobre el tiempo, que alimentaban la tierra, que favorecían la caza y que se relacionaban con la vida humana, al decir de Sahagún[223]; la producción de este fenómeno era lo que se imploraba de un estremo al otro del continente á Haokah, á Ahulneb, á Tláloc, á Quetzalcóatl, á Mixcóatl, á Wixepecocha, á Batchué, á Tupá, á Catequil, á Contici, á Pillán, á Huayrapuca.

Ese fenómeno es la Lluvia, y la Cruz su símbolo.


CAPÍTULO VI
EL SÍMBOLO CRUCIFORME

EN CALCHAQUÍ
LA CRUZ EN LA ALFARERÍA FUNERARIA


El símbolo cruciforme en Calchaquí—La Cruz en las urnas funerarias—Urnas ó cántaras ceremoniales—La Tormenta y su representación antropo-zoomorfa—Lenguaje escrito simbólico-atmosférico—Líneas zig-zag, guardas griegas, meandros, espirales y puntos—Inti-Illapa y la Serpiente-rayo—Urna ofídica de San José—Taus ofídicos—La Nube y el Ave-Suri—La fiesta del Chiqui y la cabeza del Avestruz—Serpientes emplumadas—Las varas emplumadas y las plumas en el culto al Trueno y al Rayo—Figuración del Iris—El Vaso del Trueno—Himno «Sumac Ñusta»—Suris con cruces—La Cruz y los símbolos atmosféricos—Los Pucos y sus figuras simbólicas—Puco de Fuerte Quemado.

En ninguna de las naciones continentales vecinas, sin excluir al Perú, hállase con tanta profusión el símbolo de la Cruz como en los valles de Calchaquí, desde Rioja á Jujuy, en la región montañosa del noroeste de la República Argentina, y especialmente en el Yocavil catamarqueño.