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Fig. 31. De San José Col. Max. Schmidt. | Fig. 32. (Quilmes). |
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Fig. 33. Quilmes—Museo Nacional. |
Fig. 34. San José—Col. Max. Schmidt. |
Estas urnas están totalmente llenas de pinturas simbólicas, tanto en la parte reproducida de frente como en la posterior. Como salta á primera vista, la representación dominante en los ejemplares es una gran cara pintada al cuello de la urna, de fisonomía al parecer humana, lo que es corroborado por los brazos arqueados que figuran en la parte ventral, en las extremidades superiores de cuyos brazos aparecen manos de cuatro dedos, como se vé en las figuras [32] y [33]. Estas manos suelen ser portadoras, en la generalidad de los casos, de un Vaso, como en la [figura 31]; no apareciendo en otras ocasiones ni brazos ni manos pintados, como en la [34], profusamente adornada de líneas simbólicas.
Fig 35. Puco de Pucarilla—Oeste de Molinos.
Las figuras [35] y [36] son pucos, ó tapas de las urnas, el primero figurado de pie y de lado, siendo el segundo una reproducción diagramática del interior de otro del mismo género, con sus curiosas pinturas simbólicas.
Fig 36. Interior de un puco Cafayate—Salta.
Volviendo á la figura antropomorfa de estas cuatro urnas funerarias, diremos que el cuello de cada una ha sido aprovechado para reproducir la cara, con sus extraños rasgos fisonómicos que le dan un aspecto típico, como de halcón ó de lechuza. Las cejas son grandes arcos de círculo, que se unen á uno de sus estremos para formar la nariz, generalmente desmesurada, como se vé en las Figs. [32] y [33], y á manera de largo pico de ave, como en la [Fig. 34]. Debajo de la nariz está la boca dentada (Figs. [31], [32] y [34]), de grandes proporciones, formada por una figura rectangular ó una gruesa línea horizontal; á veces la boca queda suprimida, como en la [Fig. 33]. Estas caras siempre carecen de orejas. Los ojos, generalmente al sesgo, debajo de los arcos de las cejas, se presentan muy curiosos, y no suelen ser otra cosa que cabezas de serpientes ([Fig. 31]), cabezas de suri ó avestruz, con Imaymanas dobles ([Fig. 34]), ó Imaymanas estrellados (Figs. [32] y [33]), notándose siempre la intención del artista en tal sentido, tanto que, á veces, como lo veremos en figuras posteriores, suris y serpientes enroscadas están pintados en el rostro, con sus cabezas respectivas correspondiendo á los ojos en la cara que nos ocupa. Las mejillas de esta cara, como en los cuatro casos propuestos, están cubiertas de símbolos ó de figuras simbólicas.