La Nube preñada de relámpagos, es la serpiente confundiéndose con el Suri, ó la serpiente contribuyendo á dar sus formas características al ave, como en el caso de los suris ofídicos de la urna 43, en el cual tenemos perfectamente representada á la Serpiente Emplumada, ó á ese Quetzalcóatl que impera sobre los fenómenos atmosféricos de los que es, más que causa, su encarnación misma.
En la [Fig. 44], en la que, del cuerpo de una gran serpiente sale una cabeza de Suri con su largo cuello, tenemos otra figuración ideográfica de la serpiente emplumada.
Un tercer ejemplo es el más interesante: el de la [Fig. 61], en el cual vemos que líneas quebradas, paralelas, puntuadas (gotas de lluvia), dan formas á una serpiente-rayo: de cada uno de los vértices de la zig-zag luminosa salen tres largas plumas de Suri, las mismas tres plumas, en forma de tres arcos, con que el artista figura las alas del ave sagrada en todos los ejemplares ofrecidos.
Estas tres líneas curvas de las alas, en la [Fig. 39] no aparecen juntarse á la raíz del cuello del ave, como en los demás casos, sinó que arrancan de la línea recta que forma la parte anterior del mismo, describiendo tres arcos concéntricos, paralelos al gran círculo de la caja del cuerpo del Suri: estos tres arcos son el Iris ó Arco Chuychu, pues es de la misma manera como el Yamqui Pachacuti en su Plancha antes citada, figura simbólicamente el arco del cielo, con su leyenda respectiva.
Fig 62.
Santa María.
Museo Nacional.
Quién, finalmente, abrigare alguna duda respecto al valor simbólico del Suri, examine con espíritu arqueológico las pinturas de los pucos de las Figs. [35] y [36], y verá en ellas, de negro, sobre fondo amarillo, figuradas á las nubes, con sus caprichosas y onduladas guardas. Pues bien: de esas figuraciones artísticamente irregulares salen cabezas de Suri, de modo que ellas, en el grupo de la reproducción ideográfica, vienen á constituir los cuerpos de los pajarracos míticos.
Establecido el valor simbólico del Ave-Suri, nos explicamos perfectamente por qué la representación atmosférica b de la [Fig. 29 bis], sobre la superficie de un mate ó calabaza ([Fig. 29]) (que según Brinton[241] es una figura conspicua en los mitos y en el arte de la América antigua y un símbolo de agua de igual valor que la cántara), porta en sus manos una cabeza de Suri y una flecha: la cabeza de Suri es la nube, y el dardo, el rayo. Debe también recordarse que el Dios del Aire de Squier ([Fig. 28]) porta un pájaro (la nube) en su diestra.