Desde el primer momento hay que dar por sentado que, siendo acuático ó atmosférico el simbolismo de tales urnas, la Cruz, trazada por dos líneas de iguales dimensiones, que entre sí se cortan, formando parte de una figura de tal equivalencia, es también un signo acuático y atmosférico.
Ahora, determinemos la colocación y ubicación del símbolo de la Cruz en las pinturas de las urnas, para fijar con precisión su valor como emblema meteorológico, indiscutiblemente distinto, no en el sentido específico, sinó genérico, de los otros signos ó emblemas, cuyas equivalencias ideográficas hemos de antemano establecido.
La Cruz, en primer lugar, aparece reproducida en el centro del cuerpo de los suris; y ejemplo de ello son: las Figs. [32], [33], [34], [37], [38], [39], [50], [51], [54], [55], [57] y [60]; es decir: que los casos se repiten de una manera verdaderamente llamativa en las láminas ofrecidas, que no son sinó una mínima cantidad en relación á los numerosos ejemplares de las colecciones.
Si el Suri es la Nube de la tormenta, claro es que la Cruz, que lleva pintada al centro de su cuerpo, no es otra cosa que el Agua de que la Nube es portadora en su seno, ó sea la Lluvia. Los cuatro palos de la Cruz representarán claramente á los cuatro vientos que producen el fenómeno, al reunirse en su punto de intersección.
En otros casos, como en el de la [Fig. 40], dos cruces se han trazado en los campos ventrales que los suris suelen ocupar: los símbolos, entonces, equivalen á las nubes portadoras de la lluvia, ó á la lluvia misma.
En la [Fig. 45], la Cruz aparece reproducida entre las dobles cabezas de la Nube.
Como símbolo de la lluvia, la Cruz igualmente figura al lado del vaso del trueno, que contiene el agua de la tormenta, como en las Figs. [37], [39] y [40] citadas.
Fig 65. Detalle
de una urna.