En tal carácter, es reproducida también á manera de embijamiento en el rostro del ídolo de la Tormenta, como en algunas de las urnas ofrecidas, y especialmente en el siguiente caso de la [Fig. 65], detalle de una urna de Santa María, en el que vénse dos hermosas cruces dobles pintadas en el rostro de la figura antropo-zoomorfa de la Tormenta[251].

La Cruz aparece en los pucos como símbolo de lluvia, de la misma manera que en las urnas, como puede constatarse en las reproducciones que ofrecemos en el subsiguiente capítulo, y en la que va á continuación ([Fig. 66]), en la que se vé á la Cruz alternando con los suris simbólicos, meandros y escalones pata-pata[252]. Con este curioso puco dimos en Fuerte Quemado, formando entre las piezas de una colección particular.

Fig. 66. Interior de un
puco de Fuerte Quemado.
Fig. 67. Gran cruz de la sección
ventral de una urna de Sta. María.

Cerraremos el presente capítulo reproduciendo la gran Cruz collcampata, pintada al centro de tres círculos concéntricos puntuados (gotas de lluvia) que ocupa toda la sección ventral de una urna de Santa María ([Fig. 67]), en la que se han eliminado las representaciones de los relámpagos, de los rayos, de los suris y del vaso del trueno, en prueba de que la Cruz es un emblema sintético, el símbolo figurativo de los fenómenos atmosféricos que producen la Lluvia[253], tal cual vimos que apareció en la lámina desarrollada del vaso ceremonial de los indios de Sia, en nota del capítulo anterior; repitiéndose el mismo hecho y principio arqueológico en ambas extremidades del Continente.


CAPÍTULO VII
LA CRUZ EN LOS ÍDOLOS

EN LOS FETICHES Y AMULETOS