Fig 83. Petroglyfo de Quilmes.

En el petroglyfo que nos ocupa notaremos varios grabados como flechas: son figuraciones de esas patas de suri, de tres dedos, tan comunes en las petrografías. Los rastros del ave de las nubes sobre las piedras votivas acuáticas, indican el culto rendido á las nubes para que hagan llover. Algunas de las figurillas, en el punto en que los tres dedos se juntan formando dos ángulos agudos, tienen calados morterillos, alusión á la necesidad de que sean llenados de agua llovida.

Una gran ave-suri, con su cuerpo ovalado, largas piernas y patas con tres dedos, está pintada de blanco en una de las paredes laterales de una roca de San Isidro (Cafayate), que forma una obscura y estensa gruta, de varios metros de largo ([Fig. 84]), en la que dimos con restos humanos,—antro sagrado de sacrificios, sin duda, en el cual los sacerdotes, los humaníyoc, turpentáes y alcahuizas ofrecerían víctimas humanas para propiciar á las nubes del cielo. Es este el más curioso ejemplar de suri reproducido en los momentos megalíticos de Calchaquí.

Fig. 84. Pictografía
de Cafayate (Salta).
Fig. 85. Petroglyfo
de Loma Colorada.

Es muy digno de notarse en el petroglyfo de Quilmes ([Fig. 83]), el grabado cruciforme inferior de la derecha, consistente en cuatro estanques distribuidos en Cruz, y unidos por caladuras que forman el símbolo,—nueva y gráfica prueba del valor acuático del mismo.

En el petroglyfo de Loma Colorada, en Encalilla ([Fig. 85]), vemos también á la parte inferior de la lámina, una curiosa Cruz, terminada á la parte superior en pata de suri (ave-nube) y á la inferior en un estanque ó depósito de agua, datos estos muy reveladores.

El petroglyfo del distrito de Ampajango ([Fig. 86]), lugar en donde coleccionamos sesenta y tantas petrografías, una Cruz aparece encima de un canal y entre dos depósitos de agua.

Fig. 86. Petroglyfo
de Ampajango (0.80).
Fig. 87. Detalles de
un petroglyfo en la puerta
de Ampajango (1.27 × 0.80).