CAPÍTULO X
RESUMEN SINTÉTICO
CONCLUSIONES FINALES
Síntesis de la obra—La Cruz como emblema sagrado—Motivos con que se la ha empleado—Su adopción general como combinación mítica y artística—Unidad de su valor simbólico—Contactos y migraciones de las naciones americanas—La forma geométrica de la Cruz—La Cruz en Calchaquí—Síntesis arqueológica—El volátil de la Tormenta—Loros en las Huacas de Chañar Yaco—Huaca de Yocavil—La Cruz y los fenómenos atmosféricos—Universalidad del culto al Agua y á las masas líquidas—La Cruz es el símbolo de la Lluvia.
Estas últimas páginas, condensación de las múltiples ideas emitidas y desarrolladas en la obra, han sido escritas por la necesidad imprescindible de sostener su unidad, y por arribar á una solución sintética y única del problema arqueológico debatido, después de haberlo encarado bajo todas sus faces, tratando de establecer el valor precolombiano del signo de la Cruz en las diversas formas y maneras cómo se presenta, ya en calidad de emblema de los dioses, de símbolo de su culto ó de carácter hierático de un misterioso lenguaje escrito.
En primer lugar, debe dejarse definitivamente sentado el hecho de su universalidad, de tal manera que pueda decirse que en América la Cruz ha sido una insignia religiosa empleada por los pueblos que salieron del imperio absoluto del fetiquismo, para entrar al período en que las religiones se valen de signos convencionales en la expresión de las disquisiciones intelectuales y de las ideas consagradas por la creencia colectiva.
Naturalmente que, estudiada la Cruz como emblema sagrado, prescindimos de su valor arquitectónico de combinación geométrica de dos líneas, que entre sí se cortan para formar ángulos rectos. Su empleo en la arquitectura y ornamentación nativas, en la mayor parte de los casos, sería naturalmente sugerido por el gusto á la línea recta y sus combinaciones, con prescindencia de las ideas religiosas del pueblo que la incorporaba á las modalidades de su arte pictórico ó escultural.
Nosotros, como se ha visto en este trabajo, nos hemos ocupado de la Cruz en cada ocasión en que el hombre americano la ha trazado, grabado ó pintado con algún intento ideológico; es decir, cuando se ha valido del signo autóctono para figurar una cosa, ó expresar alguna idea: como el agua, los vientos, la lluvia, la acción de los astros.