La serranica citada (sobre cuya autenticidad se han suscitado graves dudas) no está escrita en forma de romance, y la denominación de romances nada implica en verdad, puesto que en un principio sólo se daba á entender con esta palabra una poesía en romance ó en lengua vulgar, pero la fundada sospecha de que los dos poetas que siguieron á San Fernando á la conquista de Sevilla, eran realmente romanceros, no deja de ser importante. No hay duda de que pocos años después, en el reinado de Alfonso X, se usaron versos octosílabos trocáicos, casi iguales á los de los romances. Hasta en las obras de este rey se encuentran ejemplos de ellos, pues suprimiendo el estribillo final de las estrofas, resulta un verdadero romance. Sirva de ejemplo el siguiente:
| E de tal razon com esta |
| Vos direi com huna vez |
| A Virgen Santa María |
| Un muy gran miragre fez |
| Por lo bon Rey Don Fernando |
| Que foi comprido de prez. |
V. los Anales de Sevilla, tomo I, pág. 301.
[166] Historia de las grandezas de Avila, por Fr. Luis de Ariz, parte II, pág. 37.
[167] Masdeu, Historia crítica de España, tomo XIII, pág. 327.
[168] Masdeu, tomo XIII, págs. 198 y 277.
[169] Binterim, Denkwürdigkeitten der katholischen Kirche, Bd. IV, Th. 3.
[170] Sánchez, l. c. (edición de París), pág. 251.
[171] Rodríguez de Castro, Biblioteca Española, tomo II, pág. 632, a.
[172] Rodríguez de Castro, Biblioteca Española, tomo II, págs. 631 y siguientes.—Argote de Molina, Nobleza de Andalucía; Sevilla, 1588, folios 151 y siguientes.—Ortíz de Zúñiga, Anales de Sevilla; Madrid, 1795, tomo I, págs. 94 y 301 y siguientes.—Papebroch, Acta vitæ San Ferdinandi; Antuerpiæ, 1684, págs. 321 y siguientes.—Terreros y Pando, Paleografía española; Madrid, 1758, página 71.—Fernando Wolf en los Wiener Jahrbüchern; Jahrgang, 1831.