[90] Acerca del origen de esta comedia, advertiremos, que la muerte de San Bartolomé se halla en el Breviarium romanum, 24 de agosto: casi toda la acción restante debe fundarse en los Actis fabulosis, de Pseudo Abdias; en los Actis sanctorum augusti, tomo V, pág. 32 (Venetiis, 1754).
Encuéntrase aquí la enfermedad de los dos Príncipes; la repentina aparición de San Bartolomé al Rey, estando cerradas las puertas, y, por último, el delirio de Irene, acerca del cual Abdias dice lo siguiente: «Teniendo Polynio una hija loca, llegó á su noticia este exorcisador de demonios, y lo hizo buscar, y le suplicó de esta manera: «Mi hija es atormentada horriblemente, etc.»
[91] Sobre la parte histórica, ved á Eutichius, Annal., tomo II, págs. 240-248; Baronius, Annal. eccles., A. D. 628, NO. 1-4; Nicephorus brev., pág. 15; Teophanes chronograph., págs. 265 y siguientes; el Chronicon paschale, págs. 398 y siguientes; d'Herbelot, Bibliotheca orientalis, pág. 789; Assemanni, Bibliotheca orientalis, tomo III, págs. 415-420; Le Beau, Histoire du Bas Empire, tomo XII; Gibbon, Decline and fall, cap. 46. El emperador Heraclio había sido ya celebrado en el siglo XII en dos poemas, alemán el uno, por Otte, y francés el otro, de Gautier de Arras.
[92] Rosenkranz ha ensayado el hacer la apología de este drama, origen de tantas discusiones, en los términos siguientes: «La idea fundamental de La devoción de la Cruz, sólo causa extrañeza á quienes no saben transportarse al terreno propio y peculiar del catolicismo español; no seguramente á la conciencia de los católicos, familiarizados con las reliquias y con la santa virtud, que atribuyen á ciertas señales. Sólo la confianza infinita de la fe en Dios, que, impulsado por su eterno amor, se sacrificó por nosotros en la cruz, justifica á los pecadores. En este concepto, al arrepentirse los dos hermanos de sus pecados al reconocer la cruz, entran también ambos en la gracia divina. La conciencia no tiene para nada en cuenta la reforma moral, que puede hacerse en un tiempo más ó menos largo, ni otras razones de esta índole, sino un solo momento, si este momento es en sí tan importante y decisivo, como el que pudiera resultar del transcurso de años enteros de arrepentimiento.»
[93] Muchas circunstancias históricas, utilizadas en este drama, se refieren en el libro popular, que se titula Historia de la pérdida y restauración de España por Don Pelayo y D. García Jiménez de Aragón, que probablemente hubo de servir á Calderón para escribirlo; pero el poeta ha aprovechado, además, diversos romances populares y tradiciones católicas. Comparad, en el acto primero, el antiguo romance de D. Rodrigo, rey de España, etc..., en El tesoro de los romanceros, de Ochoa: París, 1838, pág. 81; La leyenda de Santa Leocadia, en La España sagrada, tomo V, pág. 485: Madrid, 1763. A Surius, De probatis Sanctorum historiis, tomo VII, pág. 1.007 (Colon. Agr., 1581), y en Les vies des saints, tomo VIII, pág. 453 (París, 1739).—En el acto segundo, Coronica del rey D. Rodrigo con la destruyción de España: Valladolid, 1527; los Romances, de Ochoa, págs. 81 á 90, y Mariana, De Rebus Hispaniæ, lib. VI, cap. 22.—En el acto tercero, Las memorias de la iglesia de Toledo, del arzobispo D. Rodrigo, y la Historia de España, de Ferrera (traducción francesa de d'Hermilly): París, 1751, tomo III, pág. 436.
[94] La parte histórica dimanará probablemente del antiguo libro español, popular, Historia del gran cisma de Inglaterra, con sus factores Enrico VIII y la impía Isabela, que á su vez está tomado de Nicolai Sanderi, De origene ac progressu Schismatis anglicani (Olivae, 1690).—Acerca de este drama, consultad el artículo de V. Schmidt, La cisma de Inglaterra: Berlín, 1819.
[95] El extracto que sigue del argumento se funda en el que sirve de base al escrito de V. Schmidt, ya citado.
[96] Sobre los hechos históricos, consultad á Garcilaso de la Vega, Comentarios reales, que tratan del origen de los Incas: Lisboa, 1609, en folio.—Historia de las guerras civiles de los españoles en las Indias.—Francisco Xeres, Verdadera relación de la conquista del Perú y provincia de Cuzco: Salamanca, 1547, y Agustín de Zárate, Historia del descubrimiento y conquista de la provincia del Perú (en Barcia, Hist. prim., tomo III).
[97] El suceso, que sirve de fundamento á la acción, parece haber ocurrido durante la vida de Calderón, confirmándolo el hecho de mencionarse al papa Inocencio X (1644-1655) y al general de los jesuitas, Giovanni Paolo Oliva († 1681).
[98] La catástrofe del drama consta en la descripción del desafío, de Heuter Delff, ocurrido en Valladolid, á las once de la mañana del 11 de diciembre de 1522 (Abgedrückt in Leben, Regierung und Absterben der Könige von Hispanien: Nürenberg, 1684, pág. 49). El motivo de este duelo parece ser invención del poeta, si no es en el fondo una tradición popular. El Concilio de Trento prohibió los desafíos públicos, ó los juicios de Dios (Synod, Trid. Ses., 25, cap. 19), y, según esto, ese duelo pudo ser, en efecto, el postrero de España.