Pedro Rosete Niño, otro fecundo poeta dramático.

El licenciado Cosme Gómez Tejada de los Reyes compuso un número considerable de autos, especialmente al Nacimiento. Parte de los mismos existen impresos en un tomo que lleva el título de Noche-Buena, autos al Nacimiento del Hijo de Dios: Madrid, 1661.

De Cristóbal de Rosas, cuyo nombre se escribe también á veces Rojas, se conserva, entre otros escritos, una dramatización de la novela de Romeo y Julia, la tercera en número después de las de Lope de Vega y Francisco de Rojas.

Antonio Enríquez Gómez. La primera comedia que este poeta escribió fué Engañar para reinar[46], en la cual, de mediano mérito, se ofrece á un rey de Hungría, cuyo cuñado usurpa su trono, y que, por medio de disfraces y de engaños de toda especie, recupera de nuevo el trono. Para lograr su fin, no vacila en ejecutar las acciones más vergonzosas, como, por ejemplo, prometer á una señora casarse con ella estando ya casado con otra en secreto, y todo esto para demostrar que para reinar es lícito engañar. Muy superior es La prudente Abigail, del mismo poeta, dramatización de la historia, contada en el Antiguo Testamento, de David y Abigail: la escena primera contiene la entrevista de Saúl y de David en la cueva (I, Samuel, 24, 4), y la última el casamiento de David y de Abigail (I, Samuel, 25, 42). Merece indicación particular la forma métrica usada por Enríquez Gómez, que es generalmente la de las endechas ó troqueos de tres pies con asonancias[47].

Pedro Francisco Lanini Sagredo, autor de muchas comedias, sobre todo históricas y religiosas. No puedo decir si este poeta es el mismo que Pedro Francisco Lanini Valencia, cuyo nombre aparece en las colecciones.

Juan Coello Arias, hermano de Antonio Coello, caballero de la Orden de Santiago.

Jerónimo de Villaizán, bautizado en 1604, jurisconsulto y abogado en Madrid.

Bartolomé de Anciso ó Enciso, que no se debe confundir con el Diego Jiménez de Enciso, mencionado en el tomo III, pág. 367.

De Juan Cabeza Aragonés se conserva una primera parte de comedias: Zaragoza, 1662.

De Francisco Bernardo de Quirós, cuyas comedias no son raras en las colecciones generales, hay algunos dramas en las Obras de D. F. B. de Quirós, alguacil propietario de la casa y corte de S. M.: Madrid, 1656.