La plazuela de Santa Cruz.
La premática, y
La tarasca de Alcorcón.
En todas las colecciones están confundidas las comedias de Calderón, sin orden ni concierto, y sin dato alguno relativo á la época en que se escribieron, y sin haber ocurrido á ninguno de sus editores disponerlas en orden cronológico; pero habiéndose omitido el hacerlo, en la época en que eran posibles tales investigaciones, claro es que la imposibilidad de ejecutarlo ahora es mucho mayor, tan apartados como nos hallamos de la vida literaria de aquellos días, y estando ahora incapacitados por completo de llenar lagunas ni de hacer correcciones de esta especie. Hay, no obstante, en nuestra época algunos datos útiles para este objeto; y como, por otra parte, es del mayor interés averiguar, si se puede, por sus obras, y trazar la historia de los progresos sucesivos del poeta, no será tampoco estéril el trabajo de señalar el orden cronológico de las comedias, si se sabe con seguridad la fecha en que se escribieron.
Esos datos, á que aludimos, son ciertas alusiones históricas, que se encuentran en esas composiciones, con arreglo á las cuales puede fijarse á menudo con exactitud la fecha en que se escribieron y representaron, sirviendo también para igual propósito las ediciones más antiguas de las comedias de Calderón, porque si bien no se indica el año de ninguna, contienen preciosas indicaciones para saber esas fechas. Según dijimos antes, el tomo I de las comedias de Calderón de la edición más antigua es del año 1635, y el II del año 1637. Las 24 comedias contenidas en estos dos tomos, pertenecen, sin género alguno de duda, á la época primera de la vida del poeta. Las 12 de la tercera parte se imprimieron en 1664; las 12 de la cuarta en 1672, y esta circunstancia ha de tenerse en cuenta, aun cuando no pueda deducirse de ella que todas éstas se hayan escrito en sus últimos años, pudiendo haber sucedido que algunas obras, escritas y representadas antes, hubiesen podido subsistir hasta entonces manuscritas. Los volúmenes posteriores, todos los cuales aparecieron después de la muerte del autor, no sirven para fijar la cronología, y, al contrario, nos ayudan las grandes colecciones de comedias españolas de diversos autores, en las cuales se imprimieron por primera vez muchos dramas de Calderón. Si hay, pues, cierto número de ellas, cuya fecha puede conocerse, existen también otras que no se encuentran en este caso, si consultamos los datos externos; pero que, sin embargo, suministran otras señales indudables, y más que ninguna otra la del estilo, para inducirnos á afirmar si corresponden á los años primeros, á los intermedios, ó á los últimos de la vida del poeta. Bástanos, pues, apuntar á continuación las comedias, cuya fecha ó año en que se escribieron consta con alguna seguridad; entre ellas insertaremos aquéllas, de las cuales sólo se puede decir que no han sido escritas después de los años que se indican; y, por último, formaremos un catálogo de algunas, sobre las cuales no existe dato alguno cronológico, y cuya aparición sólo podría determinarse en virtud de una crítica particular y hasta prolija.[79]
El carro del cielo. Este drama es sin duda el más antiguo de Calderón, probablemente perdido para siempre, y escrito, según el testimonio de Vera Tassis, hacia el año de 1613.
El sitio de Bredá, escrita y representada el año de 1625, ó á lo más en el siguiente, porque Bredá fué tomada por los españoles en 2 de julio de 1620, cuyo suceso se celebra en la comedia, y porque toda ella presenta los caracteres de una obra compuesta por esta causa ocasional, así como se desprende de sus últimas palabras que se obedeció, al hacerlo, á alguna indicación de la corte, al llegar á Madrid la noticia de ese hecho.
Casa con dos puertas, mala es de guardar, escrita probablemente en el año de 1629, y representada también en el mismo, porque los versos
..... La Reina
Que infinitos siglos viva,
Para que flores de Francia
Nos den el fruto en Castilla,
aluden á Isabel de Francia, primera esposa de Felipe IV, y porque el fruto, que en los mismos se menciona, debe ser, según todas las apariencias, el príncipe D. Baltasar, cuyo nacimiento debía estar próximo, y que, en efecto, ocurrió en octubre de 1629. Otro dato, que apoya esta presunción, se encuentra en las palabras siguientes de la misma comedia: