¡Yo también te llamo con mis lágrimas!

CORO

Y todo este coro acompaña esas voces con sus voces. Óyenos. Vuelve a la luz. Sé con nosotros contra tus enemigos.

ORESTES

¡Acuda la fuerza a la fuerza; la justicia a la justicia!

ELECTRA

¡Oh dioses, que se ejecute vuestra justa sentencia!

CORO

Al oíros, el pavor se apodera de mí. Mas lo que decretó el Destino hace tiempo que está amenazando. Roguemos por que al fin se cumpla.

¡Oh ingénita desventura de esta familia! ¡Oh cruel y horrendo azote de la culpa! ¡Oh duelos acerbísimos y lacrimosos! ¡Oh dolores desconsolados! ¡Cómo arraigasteis en esta casa! ¡No venís de lejos; no os trajeron extraños! Unos contra otros los Atridas son los que encienden estas sangrientas discordias. Tal es el himno de las diosas subterráneas.