Lo sé, hijo, porque estaba presente. Llena de sobresalto con las terribles apariencias, que en la callada noche venían a turbar su sueño, la impía mujer me envió con estas ofrendas funerarias.
ORESTES
¿Conoces tú ese sueño, de modo que puedas explicármelo?
CORO
Según dijo ella, parecióle que había parido un dragón.
ORESTES
¿Y qué fin y remate tuvo la apariencia?
CORO
Teníale envuelto en pañales como a un niño, cuando he aquí que el monstruo recién nacido sintió hambre, y entonces, soñando, ella misma le puso al pecho.
ORESTES