ETEOCLES
Mas también es común sentencia, que ciudad tomada los dioses la abandonan.
CORO
En mi vida me abandonen estos dioses, ni vea yo la ciudad entrada por asalto, y abrasada su gente por el fuego enemigo.
ETEOCLES
Con invocar a los dioses no vayas a resolver en mi daño, mujer; que, como dice el proverbio, la obediencia al que manda es madre del buen suceso que salva.
CORO
Razón tienes; pero más alta potestad es la de los dioses, que muchas veces levanta al desvalido de entre sus males, y desvanece la densa niebla de dolor que se tendía delante de sus ojos.
ETEOCLES
A los hombres toca, cuando los enemigos intentan atacar, ofrecer sacrificios a los dioses, y consultar los oráculos; a ti callar y permanecer dentro de casa.