NOTAS:
[5] Greba: pieza de la armadura antigua que cubría las piernas; llámase también esquinela, canillera.
CAPÍTULO OCTAVO
—¡Carneade! ¿Quién era este hombre?, murmuraba entre sí D. Abundio, sentado en su sillón, en una estancia del piso superior, con un libro abierto delante, cuando Perpetua entró á ser portadora del mensaje. “¡Carneade! este nombre me parece mucho haberlo leído ú oído: debía ser un sabio, un literato de los antiguos tiempos; éste es un nombre de aquella época; ¿pero qué diablo era ese Carneade?”. ¡Tan lejos estaba el pobre hombre de prever la borrasca que se formaba sobre su cabeza!
Es indispensable saber que D. Abundio se deleitaba en leer un poquito cada día; y un cura vecino suyo, que tenía una pequeña librería, le prestaba un libro después de otro, el primero que le venía á mano. Aquél sobre el cual meditaba al presente D. Abundio, convaleciente de la fiebre del susto, ya más curado (tocante á la fiebre) que no quería dejar creer, era un panegírico en loor de S. Carlos, pronunciado con mucho énfasis y escuchado con grande admiración en la catedral de Milán, dos años antes. El santo era comparado, á causa de su pasión por el estudio, á Arquímedes, y hasta aquí D. Abundio no encontraba ninguna dificultad; porque Arquímedes ha hecho cosas tan curiosas, ha hecho hablar tanto de sí, que para saber algo no es necesario tener una erudición muy vasta. Después de Arquímedes, el orador ponía en parangón también á Carneade, y el lector en este punto había quedado en suspenso. En el mismo momento entró Perpetua anunciando la visita de Tonio.
—¿Á esta hora? dijo también D. Abundio, como era natural.
—¡Qué queréis! son indiscretos; pero si no los pilláis al vuelo...
—Ya: ¡si no lo pillo ahora, quién sabe cuándo lo podré pillar! Hacedlo entrar... ¡Eh, eh! ¿Estáis bien segura que sea él mismo?
—¡Diablo! repuso Perpetua; bajó, abrió la puerta y dijo: “¿En dónde estáis?”. Tonio se dejó ver, y al mismo tiempo apareció también Inés, la cual saludó á Perpetua por su nombre.
—Buenas noches, Inés, dijo Perpetua; ¿de dónde se viene á estas horas?