El secretario del Senado de Bruselas, Wytfliet, en una Geografía americana aneja á la edición de la Geografía de Ptolomeo de 1597, nos recuerda que los habitantes (caribes) de Matitina tenían en su isla montañas llamadas Cipangi y que por analogía designaban con el mismo nombre los países montañosos de la Hispaniola (Descriptionis Ptolemaicæ argumentum sive occidentis notitia, studio Cornelli Wytfliet. Lovaina, 1597, páginas 146 y 166).

Como complemento de las opiniones sistemáticas que guiaban á Colón, observaré al terminar esta nota que, según su hijo (capítulos 7 y 29), tomaba las Azores por la Atlántida, las islas de Cabo Verde por las Gorgonas, y el Este de la India, á cuarenta días de navegación, por las Hespérides.

[242] Strabón (lib. II, pág. 127). En el admirable pasaje acerca de las ventajas de Europa.

[243] En la expedición que hice por orden del emperador Nicolás á la Rusia asiática, cuando dos de mis compañeros de viaje, el Sr. Schmidt y el Conde de Polier, descubrieron en la pendiente occidental del Ural, casi á los 60 grados de latitud Norte, los primeros diamantes hallados en Europa, dudóse al pronto de la realidad del descubrimiento, «porque los verdaderos diamantes corresponden al clima de las Indias».

[244] Al País del Oro, Chavilán, el antiguo Dorado del Phase se le daba, á causa de su misma riqueza y á pesar de su posición boreal, el nombre de India Póntica (Rosenmuller, Bibl. de Alterh, t. I, pág. 204).

[245] «Americus Vespucius maritima loca Indiæ superioris perlustrans cam partem quæ superioris Indæ est, credidit esse insulam: alii vero nunc recentiores hydographi (V. C. Magellanus, 1519) cam terram ulterius ex ulla parte invenerunt esse continentem Asiæ.» Tal es la opinión emitida en 1533 por Schoner, Op. geogr., p. II, cap. 1 y 20.

[246] Dirección casi paralela á las costas occidentales del antiguo continente (SSN.-NE.), desde los cabos Blanco y Bojador al cabo Norte en Noruega.

[247] Á quien objetara acerca de la incertidumbre de esta posición, recordaría que el capitán Sabine, en su animoso viaje para la determinación de la figura de la tierra por la observación del pendulo, llegó en 1823 en esta costa hasta los 76° de latitud, al Norte de Roseneath-Inlet, estando ya á 1½° de la tierra de Edam, en la longitud de 21° 23′. Mapas anteriores avanzan la Groenlandia más al Este, de suerte que la parte más oriental caía bajo el meridiano de Edimburgo.

[248] Desde la extremidad septentrional de Escocia á Islandia hay 162 leguas marinas; desde Islandia á la extremidad suroeste de la Groenlandia, 240; desde esta extremidad á las costas del Labrador, 140; á la embocadura del San Lorenzo, 260, Desde Islandia directamente al Labrador, 380 leguas. Desde Portugal (desembocadura del Tajo) á las Azores (San Miguel), 247 leguas; desde las Azores (Corvo) á Nueva Escocia, 412; desde Canarias (Tenerife) al continente de la América meridional (á la desembocadura del Oyapok, en la Guayana francesa, suponiendo el fuerte de Cayena, como lo determina M. Givry, á 3° 38′ 35″), 320 leguas marinas.

[249] La diferencia de longitud de 148½° arroja unos 59½° menos que el máximum de anchura del antiguo continente entre los meridianos del cabo Oriental (estrecho de Behring) y el cabo Verde de África. Esta diferencia se funda en las observaciones de los Sres. Beechey y Sabine. Si se limita la masa verdaderamente continental, desde el cabo del Príncipe de Gales (estrecho de Behring) hasta el cabo de San Luis (Labrador), se obtendrán 112° 35′.