[394] Edrisi (Interpr. Gabriele Sionita), 1619, pág. 64; Hartmann, páginas 317 y 319. Bianco tiene también entre las Azores una Isola di Colombi, que no debe ser confundida con la de Edrisi, pág. 85.
[395] De Guignes, en los Extraits des Manuscrits du Roi, tomo II, pág. 56.
[396] Zurla, Viaggi, t. II, pág. 324.
[397] Bianco aplica el nombre de Brasile sólo á la isla Terceira ó á un promontorio al Oeste de la bahía de Angra, que aun lleva el nombre de Punta del Brasil (Fleuriew, Voyage fait per ordre du roi en 1768 y 1769, vol. I, pág. 548).
[398] L. c., pág. 27. M. Sprengel cree que la isla Terceira no tiene nombre de origen portugués, aunque parezca indicar la tercera isla descubierta por orden del infante D. Enrique (Descript. de la carte de Rivero dans Muñoz Gesch., t. I, página 443). Á veces hay afición de latinizar palabras pertenecientes á lenguas bárbaras, suponiéndolas una significación sacada del latín ó de las palabras que de él se derivan. De esta suerte los zoólogos, olvidando que manatí es una palabra de los indígenas de Haïti, la explican por el nombre de las aletas de este anfibio, suponiendo que le sirven de manecitas (Cuvier, Regne animal, t. I, pág. 238).
[399] Extraits, t. II, pág. 55. En esta isla de Tinnin ó Mostaschin se figura una serpiente muerta por Alejandro, quien, según los orientales, había recorrido una parte del Atlántico. El mismo geógrafo árabe cita en estos parajes la isla de Laca ó Aca, infestada de prodigiosas serpientes.
[400] Acerca de la isola dei Dragoni del mapamundi de Fra Mauro, situada al Oeste de África, véase Zurla, pág. 143.
[401] Se lee también Darmar, habitación de las serpientes, por Danmar. Tal es el espíritu conservador de los geógrafos que temen olvidar que el mapamundi de Ortelio, trazado en 1587, presenta, no sólo las tres islas de San Brandón, las Siete Ciudades y el Brasil, sino también, al Norte de las Azores, la isla Demar.
[402] Ptolomeo, lib. IV, cap. 8, pág. 114.
[403] Tales son también las explicaciones dadas por Ménage y Bluteau. Este último dice, en su gran Diccionario portugués: «ilhas oppostas ou frontrairas as grandes ilhas da America». Formaleoni (pág. 28) considera arriesgadísima esta etimología. Véase también Giovanni Andres, en las Memorias de la Academia Ercolanese Archeologica, 1822, pág. 132, y Tiraboschi, Storia della litteratura italiana, t. VI, p. I, pág. 189.