Consideraciones sobre la geografía física del globo terrestre
y sobre las comunicaciones con América antes de descubrirla Cristóbal Colón.
Al elevarse á consideraciones sobre la física del globo, y al examinar el relieve de las dos grandes masas continentales que sobresalen hoy del nivel de la superficie del Océano, obsérvase no sólo su configuración individual (articulación y ensanche hacia el Norte, terminación piramidal hacia el Sur á diferentes distancias del polo, abundancia de islas frente á las costas orientales), sino también las relaciones de proximidad ó alejamiento entre ambos mundos. Estas circunstancias, á las que se une la situación de islas interpuestas como puntos de paso ó estaciones intermedias, han influído necesariamente en las probabilidades que tuvieran los habitantes de ambos continentes para revelarse su mutua existencia.
A los 60° y 70° de latitud boreal, el acrecentamiento de las masas continentales llega á tal punto, que la anchura de los mares es poco más de la octava parte de circunferencia del globo correspondiente á dichos paralelos.
América se aproxima al antiguo continente en tres sitios á menos de 600 leguas marinas (de 20 al grado ecuatorial): entre Escocia ó Noruega y la Groenlandia oriental; entre el cabo Noroeste de Irlanda y las costas del Labrador; entre Africa y el Brasil. La primera de estas distancias es casi la mitad menor que las otras. El canal del Atlántico entre al cabo Wrath de Escocia y Knighton-bay (lat. 69° 15′ al Sur de Scoresby-Sound de la Groenlandia oriental), tiene solamente 270 leguas de ancho, y en la dirección de esta travesía se encuentra Islandia; es una distancia igual á la del Havre á Varsovia. Desde Stadtland (62° 7′), en Noruega, al mismo punto en la Groenlandia oriental, hay 280 leguas marinas.
El valle longitudinal del Atlántico que separa las dos grandes masas continentales, presentando ángulos salientes y entrantes que se corresponden (al menos desde 75° N. á 30° S.), se ensancha en el paralelo de España, donde desde el cabo de Finisterre á Terranova hay 617 leguas marinas. En la proximidad al Ecuador vuelve á estrecharse entre Africa (costa del cabo Roxo, cerca del banco de los Bissagos y Sierra Leona) y el cabo de San Roque. La distancia de continente á continente en la dirección NE.-SO., en la cual se encuentran las islas y escollos de las Rocas, de Fernando Noronha, del Pinedo, de San Pablo y de French Shoal, es de 510 leguas, suponiendo el cabo de Sierra Leona, según el capitán Sabine, en la longitud de 15° 39′ 24″, y el cabo de San Roque, según el almirante Roussin y el hábil observador Sr. Givry, en la longitud de 37° 37′ 26″. El punto más próximo al Africa es probablemente la punta Toiro, cerca de la aldea Bom-Jesus (lat. austr., 5° 7′), y la saliente más oriental de América está de 2° á 3° más al Sur, entre el río Parahyba do Norte y la rada de Pernambuco. Esta anchura del Atlántico entre Sierra Leona y el Brasil es la distancia del Havre á Moscou, ó mejor á Jaroslav, en Rusia.
Las travesías tan frecuentes en la navegación del Mediterráneo nos proporcionan comparaciones de más fácil comprensión. Desde Escocia á la Groenlandia oriental (mínimum de distancia) hay como desde Gibraltar al cabo de Bon; desde Africa al Brasil como desde Gibraltar á Bengasí y á las costas de la Cyrenáica.
Pero la consideración de estas distancias cambia completamente al recordar que las tierras situadas al Norte del círculo polar, pobladas por algunas miserables tribus de esquimales, la inmensa península de Groenlandia que han explorado recientemente Scoresby, Sabine y el teniente dinamarquies Graah, los Arctic-Highlands, al Norte de la bahía de Baffin, y las tierras descubiertas por Parry en 1819 y 1820, formando las costas septentrionales del canal de Barrow y conocidas con los nombres de North-Devon, North-Georgia y Mellville-Island, están completamente separadas de la América continental rodeándola por el Norte.
De igual manera, aunque en menor escala, la Escandinavia, habitada por pueblos de raza germánica, envuelve el Noreste de Europa, y parecería un fenómeno de configuración semejante si el istmo de Finlandia, lleno de lagos, estuviera abierto entre el golfo de este nombre y el mar Blanco.
La Escandinavia americana, insular y circumpolar, con límites completamente desconocidos por el Noreste y Nooreste, pertenece á América con igual derecho que el archipiélago de la Tierra del Fuego; y le pertenece como Nueva Zembla, el Japón y Ceylán forman parte de Asia.
La dirección de las costas orientales de América, desde la Florida hasta los 70° de latitud, es (á pesar de la vasta extensión de un mar interior que comunica con el Atlántico por el estrecho de Davis) tan uniforme de Suroeste á Noreste[246] que la parte más oriental de la Groenlandia (la tierra de Edam[247] vista el año de 1655 por los holandeses en latitud de 77° 25′) está 3½° más oriental que el cabo Blanco de Africa, y sólo la misma distancia más occidental que el cabo Slyne de Irlanda. Resulta de esta dirección que la región continental de América está más alejada de Europa que la costa desierta de la Groenlandia oriental.