Cuando se puede seguir una misma costa, el agrupamiento y la proximidad de las islas determinan frecuentemente la dirección de los descubrimientos geográficos. Los de los escandinavos se han referido con tanta prolijidad en estos últimos años, que basta recordar aquí las épocas.
La Islandia, visitada después de los monjes irlandeses y de los Peti, por el pirata Naddoc, hacia el año de 860, no tuvo colonia noruega estable hasta el año 874, y entonces sólo por los cuidados de Ingulf y de Hiorleif. Se enseña todavía al Sur de la isla la tumba del primero de estos fundadores, en la cima de una montaña que se llama Ingolfsfiæll. Cerca de Kielarnäs están las ruinas de la casa de un hijo de Ingulf[280] construída el año 888.
Desde la Islandia pasó Eric Rauda á Groenlandia, ó en el año de 932 ó en el de 982, porque los Sagas difieren en las fechas. La verdadera colonización de Groenlandia no es más antigua del año 986, próximamente en la época en que los noruegos llevaron el cristianismo á Islandia, durante el reinado de Olaf I.
La costa oriental de Groenlandia dista del cabo Straumsnæs (cabo NO.) de Islandia, según el gran mapa del capitán Graah[281], cincuenta y dos leguas marinas en la dirección de SE. á NO., entre los 67° y 68° de latitud. Se ha supuesto, por la corta distancia, que poco antes de la gran catástrofe del Scaptar-Iokul, en 1783, se vieron durante muchas horas desde la costa septentrional de Islandia, sin duda por reflejo de las nubes, «fuegos volcánicos en la costa de Groenlandia»[282]. Se sabe hoy que no ha sido esta costa oriental, tan próxima á Islandia, la que, durante tres siglos, sirvió de asiento á colonias escandinavas, como Cranz, Torfæus y sus antecesores lo afirmaron erróneamente.
Cuanto Eggers[283] dijo en 1793 sobre la situación de establecimientos cristianos en la Groenlandia, está confirmado y apoyado con pruebas aún más convincentes por el viaje de Mr. Graah y por las sabias investigaciones acerca de las antigüedades escandinavas de Mr. Rafn. Las colonias, más antiguas Œster y Vesterbygden, están situadas en la costa occidental en el Inspectorat meridional de Julianshaab, donde los bosquecillos de abedules anuncian un clima más templado. Toda esta costa hasta el Inspectorat boreal[284] de Uppernavik (lat. 72° 50′), está cubierta de ruinas de las antiguas colonias escandinavas, mientras en la costa oriental no hay rastro alguno de habitaciones europeas, y muestra, como todas las costas orientales, un rigor de clima contrario al desarrollo de la vida orgánica. Las heleras bajan de las montañas como dique continuo hacia el litoral: las corrientes que al Norte del paralelo de 64½° se dirigen al SO., contribuyen á amontonar los témpanos de hielo arrancados en las regiones polares[285].
El capitán Graah estuvo mas de diez y ocho meses expuesto á grandes sufrimientos en las costas desiertas de la Groenlandia oriental. Llegó en sus exploraciones hasta los 65° 20′, y reconoció que la descripción que los Sagas hacen de la costa habitada por los islandeses no conviene en manera alguna á la localidad del litoral oriental. Los estrechos canales (fjord) que recortan la costa habitada, sólo son frecuentes en la parte occidental, lo mismo en Groenlandia que en Noruega y en la América boreal.
El atento examen del camino seguido por los antiguos navegantes escandinavos para llegar á las colonias de Osterbygde, demuestra la exactitud de las primeras nociones de Eggers que Mr. Malte Brum ha reproducido y enriquecido con muchas observaciones nuevas en su Precis de l’histoire de la Géographie. Según las investigaciones de Mr. Graah[286] se iba de Islandia primero al O., despues al SO. hasta un hvarf ó vendeplads (punto en que la costa cambia de dirección); desde allí la navegación se dirigía, como la costa misma á NNO. El hvarf estaba, por tanto, colocado entre el cabo Farewell, designado con el nombre de Hvidsærken, y el cabo Egede en la extremidad de la península groenlandesa, donde hay un archipiélago de islotes parecido al del cabo de Hornos y la Tierra del Fuego.
La prueba más irrecusable del emplazamiento de las colonias scandinavas, la ofrecen las inscripciones rúnicas descubiertas desde hace diez años en la costa occidental de Groenlandia. Se ha reconocido que muchas de estas inscripciones, por ejemplo las que han sido encontradas en 1831 en Igalikko (lat. 60° 51′), y en 1832 en Ikigeit ó Egegeit (lat. 60° 0′) al norte de Fridriksal, que corresponden á los siglos XI y XII por la forma de los runos, comparados con los runos de Noruega, cuya fecha se sabe con exactitud; pero ha fijado ademas grandemente la atención de los anticuarios otro monumento de la parte más septentrional de la península groenlandesa que el capitán Graah ha traído á Europa. Este monumento tiene, al parecer, la fecha de 1135, y es una marca, una señal erigida en la parte más elevada de la isla de Kingiktorsoak (lat. 72° 55′), una de las Womans Islands, un poco al norte de Uppernavik.
Un groenlandés llamado Pelinut, halló esta piedra rúnica en 1824 encima de una roca, y el misionero Kragh tuvo el mérito de ser el primero en darla á conocer[287]. La versión latina de Rask, que me ha sido comunicada por M. Rafn, dice: Erlingr Sighvati filius et Bjarn Thordi filius et Eindridi Oddi filius feria septima ante diem victorialem extruxerunt metas hasce ac purgaverunt (locum), MCXXXV. Esta fecha, trescientos cincuenta y siete años anterior á Cristóbal Colón, no es inverosímil, conforme á las opiniones generalmente admitidos hoy respecto á la época de los descubrimientos escandinavos. Preciso es recordar, sin embargo, que la interpretación del valor numérico de los seis runos en que se cree encontrar un millar, una centena, tres decenas y un cinco, conforme á la analogía de las cifras romanas, ha dejado dudas en el ánimo de sabios muy versados en el estudio de los signos gráficos de los noruegos[288].