[85] Estacio y Seboso que dicen..... En cuanto á las islas Hespérides de Seboso, «el Almirante tuvo por cierto que fuesen las de las Indias». Yo ignoro lo que sea un Tratado Cosmográfico de los lugares habitables del (historiador?) Julio Capitolino, que cita Fernando Colón, cap. VII.

[86] De este error participan casi todos los hombres instruídos del siglo XVI. Anghiera dice también (epíst. 769): «In Cassiteridibus insulis quas Portugalensis, earum possessor, Azorum insulas nuncupat, quæ acciderunt, audito.»

[87] Prueba esta influencia la rapidez con que se repitieron las ediciones de la Enciclopedia de Reisch en los primeros veinte años. Me he valido de la edición de 1503, que Panzer y Ebert consideran la más antigua; pero después demostraré que esta obra fué escrita antes de 1496.

[88] Tertuliano, De Pallio, cap. II. «Viderit Anaximander si plures (mundos) putat: viderit si quis uspiam alius ad Meropas, ut Silenus penes aures Midæ blatit, aptas sane grandioribus fabulis, &c. (Véase también Tertuliano, adversus Hermog. cap. XXV). «Silenum illum de alio orbe abseverantem.»

[89] Según Theopompo, el mismo Saturno es entre los occidentales una encarnación del invierno.

[90] «Quod si est alter orbis suntque opositi nobis á meridie Antichthones; ne illud quidem á vero nimium abscesserit, in illis terris ortum amnen (Nilum) ubi subter maria cæco alveo penetraverit, in nostris rursus emergere et hac re solstitio accrescere, quod tunc hiems sit unde oritur.» (Tzschucke, ad Mel., vol. II, p. I, páginas 226 y 334). Lo de la oposición de la estación de las lluvias en el trópico de Cáncer y en el de Capricornio, es la teoría de los sacerdotes egipcios expuesta por Eudoxio (Plutarco, De plac. phil., IV, I). La hipótesis del Océano llenando la región ecuatorial, hacía indispensable el subterfugio del paso submarino del Nilo. Esta idea, adoptada por Philostorges en el siglo V para unirla á las ilusiones teológicas, no era opuesta á la física de los antiguos, que con el mayor atrevimiento suponían comunicaciones fluviales entre el Peloponeso y Sicilia; y Cosmas Indicopleustes hace también que nazcan los cuatro ríos del Paraíso en su continente transoceánico, y lleguen por canales subterráneos á nuestra tierra habitada.

[91] «Duo (cinguli) sunt habitabiles; quorum australis ille, in quo qui insistunt, adversa nobis urgent vestigia, nihil ad vestrum genus. Hic autem alter subjectus Aquiloni, quem in colitis-parva quædam est insula, circumfusa illo mari quod Oceanum appelatis.» (Cicer., Opp. edit. Schutz. t. XVI, p. II, página 98.)

[92] «Antichtones alteram (terræ partem) non alteram incolimus.» (Mela, I, 1, 2). Ya hemos visto antes que estos Antichtones de Mela, habitantes del hemisferio austral, están separados de nuestra masa continental por el Océano, que cubre el centro de la zona tórrida.

[93] La cita de Hipparco resulta dudosa (Tzschucke, ad Mela, vol. II, parte III, pág. 251) cuando se recuerda que más de ciento ciencuenta años antes de Hipparco, en la expedición macedónica, Onesicrito y Megasthenes habían reconocido Trabobana como isla (Strabón, XV, pág. 1.011; Alm. pág. 689 Cas.); opinión expresada hasta en el pseudo Aristóteles (De Mundo, cap. III), donde Trabobana, como isla, es comparada á Albión y á Jerne. El texto de Mela (III, 7, 7), está probablemente corrompido, como lo prueban las siguientes palabras: Sed quia habitatur.....

[94] Joannis Schoneri Carolostadii. Opusculum Geographicum (40 páginas en 4.º) Noricæ, anno XXXIII (sic), lib. II, cap. 20. En cuanto á Plisæus (Plisacus) Sinus de Juan Ruysch, en el cual desemboca el Policacus fluvius, parece á primera vista reconocer en él algún rastro de geografía antigua; pero estos nombres son sencillamente alteraciones viciosas de Pouli Sagam, de Marco Polo, puente del río Sagan (el Sangkanho de los chinos), cerca de la ciudad de Khanbalon ó Tatu (Klaproth, Tableaux historiques n.º 22). Latinizando se ha convertido Pulisangam en Pulisica, y Pulisica en Polisacus. Mas adelante hablaré de los nombres de las ciudades comerciales de China, tal y como los altera Colón.