[225] Los dos Almirantes, Colón el Mozo, que se llamaba también Cristóbal, y Francisco Colón, que estuvo al servicio del rey Luis XI en 1475, fueron, según parece, de la rama de los de Colón de Cogoleto (Cancellieri, pág. 20).
[226] «Sobre el origen de su familia y patria del Almirante procedió con alguna reserva, exponiendo las opiniones ajenas, sin declarar la suya propia.» Navarrete, t. I, pág. LXIX.
[227] Se ha supuesto que el texto original español de D. Fernando, entregado en 1568 por D. Luis Colón á un patricio de Génova, Fornari, había sido alterado para corroborar las pretensiones genovesas, si no en la rara edición italiana de Venecia (1571), al menos en la de Milán (1614), dedicada por el impresor Girolamo Bordini á un Dux de Génova (Mem. de Turín, 1805, pág. 240); pero ¿por qué habían de ser estas falsificaciones tan vagas y tímidas?
[228] Es el mismo Diego Colón que desde 1494 desempeñó papel tan importante en Haïti y fué preso y aherrojado con sus hermanos Cristóbal y Bartolomé. Al morir el Almirante ya era D. Diego sacerdote, porque en el testamento de 19 de Mayo de 1506, dice: «Á D. Diego, mi hermano, cien mil maravedís (cada año), porque es de la Iglesia». Sorprende que un escritor generalmente tan exacto, como el P. Spotorno, haya confundido al hermano más joven del Almirante (Cod. Col. Amer., páginas XLIV y LII) con el intérprete Diego Colón, natural de Guanahaní y bautizado en 1493 en Barcelona. Este último, y no el hermano del Almirante, fué quien se casó en 1494 con la hija del rey Guarionex de Haïti. (Petr. Mart. Ocean. Dec. I, lib. IV, pág. 47.)
[229] El nombramiento de Diego databa de 1492 (Navarrete, t. II, páginas 17 y 220. Vida del Almirante, cap. 85; Herrera, Déc. I, lib. II, cap. 15.)
[230] Alude á la hermosa inscripción que Fernando el Católico hizo colocar en el primer sepulcro de Colón en la catedral de Sevilla (Vida del Almirante, cap. CVIII).
Á CASTILLA Y Á LEÓN NUEVO MUNDO DIÓ COLÓN.
[231] Correa era conocido del célebre viajero Alviso di Ca Da Mosto.
[232] Probablemente Cabezudo dispuso al poco tiempo la traslación de Diego á Córdoba, porque al describir el Almirante las angustias que pasó durante la noche del 14 de Febrero de 1493 dice: «que durante la tempestad se acordaba sobre todo de los dos hijos que tenía en Córdoba al estudio.» Fernando, sin embargo, sólo contaba entonces cuatro ó cinco años.
[233] Petr. Mart. Epíst., CCCXI. Valeoleti, VII. Idus Junii MDVI. «Proh rerum humanarum fallax possessio! Redibis, o misera Castella, redibis ad pristinam confusionem tuam. Nullus Fernandum regem non deseruit, præter Federicum Albæ Ducem, ipsius consobrinum, et Bernardum Roies Deniæ Marchionem.»