Se usa el causticum con preferencia á la sepia, y antes y despues de este medicamento, en las costras espesas, pruriginosas, situadas en las partes laterales é inferiores de la cara. Se le usa tambien en el acné despues de nuez vómica, cuando el arsénico y el subcarbonato de cal no están mejor indicados. Despues del arsénico, es causticum el primer medicamento que se debe elegir en el tratamiento de la zona. El grafito, el zumaque y el mercurio tienen la misma indicacion en esta afeccion.

Los dartros en general, y las erupciones vesiculosas en particular, son propias del causticum. Es sabido que las dificultades que suscita el tratamiento de las afecciones cutáneas, conducen á poner en juego otros medicamentos como el mercurio, la sal marina, el zumaque, que afectan tener en estos casos una accion análoga á la del causticum. Este es tambien útil en la frambuesa, especie de ficus esponjoso sanguíneo, y para el que puede usarse el carbonato de cal. Las verrugas ceden mejor al causticum, y el prúrigo reclama este mismo ó el mercurio.

Debemos indicar la utilidad del causticum en la viruela en union con el mercurio corrosivo. Esta medicacion, recomendada por el doctor Teste[54], que aconseja administrar el primero por la mañana y el segundo por la tarde, desde las primeras pústulas, está ya indicada en parte por Hahnemann y autorizada por los ensayos hechos con el causticum por el doctor Dufresne en 1833, como se ve por los síntomas siguientes: «en las manos: granos trasparentes, cristalinos, redondos en su vértice, pruritosos, sin auréola; al dia siguiente están rodeados de una auréola roja y llenos de una agua lechosa; al tercer dia se llenan de pus, algunos se ulceran; en el cuarto, los que están aislados, se secan[55]

El doctor Teste ignora probablemente estos síntomas que no se han insertado en la patogenesia del causticum publicada posteriormente.

Nos resta indicar su eficacia en las fístulas del ano y en los abscesos de la márgen del mismo. Para este último caso, el mercurio dulce, el cyclamen y el carbon animal son medicamentos de una utilidad superior á causticum. Hé aquí algunas afecciones en las que la esperiencia hablará quizá en favor de causticum: ambliopia amaurótica, catarata y la misma blefaroftalmía. El causticum ha sido eficaz algunas veces en ciertos casos de escoriaciones de los niños y de los pezones de las nodrizas; pero en el primer caso se debe preferir el azufre, la stafisagria y la manzanilla; en el segundo, están mejor indicados el azufre y el árnica, y aun el grafito.

Dósis.—Quizá no se cite un caso en que este medicamento haya sido útil á mas dósis que la de una gota de la sustancia pura tomada en varias veces al dia, mientras que la clínica registra en sus anales multitud de hechos curados con dósis de una gota ó de algunos glóbulos de la sesta hasta la trigésima atenuacion, administradas á largos intérvalos, por ejemplo una dósis por semana, ó ya con insistencia á dósis diarias por quince ó mas dias.

CHAMOMILLA.—MATRICARIA CHAMOMILLA (Manzanilla).

§ I.—Historia.

La manzanilla comun ó chamomilla matricaria es hoy uno de los medicamentos mas importantes; es hasta indispensable en un gran número de enfermedades de los niños[56]. Esta planta es de la familia de las corimbíferas, Jussieu.—De la singenesia poliandria, Linneo.

Al leer este capítulo sobre la manzanilla, los lectores no acostumbrados á los trabajos de Hahnemann y á estudios del género de los que nos ocupamos, se admirarán quizá de la importancia terapéutica tan auténticamente reconocida en esta pequeña planta, que se la puede denominar, con un célebre profesor de terapéutica de Viena, la panacea de los niños y de las personas nerviosas. Hahnemann tiene títulos incontestables al reconocimiento de todos los médicos, preciso es confesarlo con franqueza, sea cual quiera la escuela á que pertenezcan. Al hablar de la manzanilla, importa recordar que la mayoría de plantas usadas en la antigüedad han sido separadas poco á poco de nuestras materias médicas, hasta el punto de caer en el mas completo olvido, ó cuando mas, relegadas á las recetas populares y á las madres de familia que las emplean en tisana é infusiones, guiadas por los groseros datos del empirismo; viéndose la medicina privada de las propiedades de los simples que el Creador ha esparcido con profusion alrededor nuestro, con sus variadas y especiales virtudes. Esta es la razon del por qué hallamos remedios activos y útiles, medios terapéuticos de una potencia incomparable muchas veces, en las plantas vulgares, en vegetales que por su abundancia y pequeñez parecen despreciables, cuando es una verdad demostrada que la naturaleza es mas especialmente admirable en las cosas pequeñas: maxime miranda in minimis; siendo generosa hasta un punto que afecta desconocer la ciencia moderna, demasiado orgullosa con sus descubrimientos químicos.