La peritonitis y las inflamaciones de las membranas sinoviales rara vez dejan de reclamar el mercurio, la belladona y la brionia. En la peritonitis, los dolores son vivos; los sudores debilitan y no calman; hay sensibilidad exagerada del vientre, tumefaccion y dureza, borborigmos, desarrollo de gases, ansiedad, cara amarillenta y espresando un dolor profundo; hay menos orgasmo sanguíneo y escitacion nerviosa que para la brionia, y por consiguiente menos sed. Las inflamaciones articulares se adaptan al mercurio del mismo modo que á los otros dos medicamentos, y corresponden á todas las fases de la inflamacion y de la cronicidad, siendo menor, sin embargo, la sensibilidad ó la incomodidad al menos.

La inflamacion de los vasos linfáticos requiere mercurio, ya que esta afecte á los gánglios aglomeradamente y en un espacio dado (adenitis), ya que se presente á lo largo de los vasos blancos (angioleucitis), así en la parte interna de un miembro, como en el muslo. La belladona es en este caso un auxiliar muy útil del mercurio; como lo es la pulsatila cuando la rubicundez oscura indica la afeccion simultánea de las venas. En estos casos se alternan los dos medicamentos, dando una dósis cada dos horas, y dejando de cuatro á seis horas de intérvalo entre uno y otro medicamento.

Creemos es esta la ocasion de insistir sobre la disentería y la diarrea apropiada al mercurio, que es la en que siempre existe una afeccion de los folículos mucosos, y que bajo este punto de vista ofrece un curso menos agudo ó menos rápido que otras. Esta es la disentería á la que mas conviene el sublimado corrosivo, y el que puede considerarse como específico. La sed que indica el primer período (congestivo), rara vez desaparece; cambia de objeto en el segundo y tercero (reblandecimiento, ulceracion); el enfermo desea entonces aguardiente, bebidas alcohólicas con las que esperimenta un alivio momentáneo. Hé aquí un carácter muy importante para la indicacion del sublimado, hasta en este último período, siquiera no sea el medicamento esencial de la ulceracion, que corresponde al azufre, al carbonato de cal, al arsénico... El sublimado corrosivo posee todos los efectos del mercurio soluble, pero en un grado mas enérgico y mas pronunciado. Es la mejor preparacion mercurial que se debe emplear en las enfermedades agudas que convenga detener y curar prontamente. Una disentería que se curaria en ocho dias con el mercurio soluble, se cura en cuatro con el sublimado; teniendo muy presente que la disentería de carácter pútrido es del dominio de otros medicamentos, como el zumaque, el arsénico. El sublimado corrosivo es igualmente útil en el estreñimiento por inflamacion seudo-membranosa de una porcion dada del intestino grueso, y en los cólicos hemorroidales con tumefaccion del hígado, y éstasis venoso abdominal.

Acabamos de ver el poder antiflogístico del mercurio y los inmensos recursos que ofrece bajo este punto de vista práctico. Sus propiedades se estienden aun á las inflamaciones subagudas, á las fluxiones agudas escrofulosas, á las induraciones consecutivas de estas flegmasías.

La inflamacion de la glándula mamaria, especialmente en las nodrizas, exige imperiosamente el mercurio, ya solo, ó seguido ó precedido de belladona y bryonia, ya combinado con uno y otro en una pomada que se aplica á los panadizos incipientes, en las inflamaciones articulares, etc..... El mercurio vivo, el calomelano y el yoduro de mercurio son muy eficaces en las induraciones que persisten en distintos puntos de la mama despues del descenso de la inflamacion por un éstasis lácteo. Lo mismo decimos de las adenitis escrofulosas y de las flebitis, despues de la agudeza hasta la terminacion por induracion. El yoduro de mercurio, en sus efectos fisiológicos, inflama el útero relajándole; y es el mejor medicamento que se debe emplear en las metritis crónicas con descenso del útero, hipertrofia ó infarto de este órgano, y sensacion de pesadez, de calor, de tirantez.....

La parotitis en las personas linfáticas, aun cuando haya llegado á la supuracion, si hay grande infarto, cede al mercurio, que le resuelve si se le usa desde el principio. Es aun el mejor medicamento y el mas eficaz en las parotitis. En estos casos, como en las inflamaciones de la lengua y de las amígdalas, debe administrársele despues de la belladona; pero puede dársele solo en las amigdalitis y anginas de carácter membranoso; es el mas poderoso modificador conocido de las afecciones de la garganta. Solo está contraindicado en la angina maligna ó gangrenosa, y en general, en todas las flegmasías que tiendan á la gangrena por la malignidad ó por el esceso de inflamacion; la agudeza nerviosa ó sanguínea, es decir, los estados nerviosos ó sanguíneos no corresponden á su esfera de accion.

Como medio principal ó accesorio, el mercurio está indicado en todos los casos de oftalmía subaguda y en gran parte de los crónicos. Su accion no se limita á la superficie, ataca á las partes profundas del ojo. En el estado flegmásico catarral y escrofuloso es análogo de belladona; en los casos crónicos, precisa como auxiliares el azufre y el carbonato de cal. El sulfuro negro de mercurio está aun muy poco conocido; pero ha sido muy eficaz en las inflamaciones crónicas de los ojos, en la blefaritis, la secrecion sebácea, la conjuntivitis crónica. La iritis reclama el sublimado corrosivo, lo mismo que la inflamacion escrofulosa erética. El calomelano es mas propio de las inflamaciones oculares indolentes, en el flujo de los oidos de los niños sin otitis anterior, en la otitis subaguda despues de la pulsatila ó la belladona, así como tambien en las afecciones de los gánglios del cuello con tension inflamatoria.

La orquitis venérea, el bubon sifilítico, la laringitis y la oftalmía de la misma naturaleza, la gonorrea virulenta y todas las inflamaciones de este género exigen mercurio vivo ó soluble de las primeras atenuaciones, á la dósis de algunos centígramos al dia y por un mes al menos. Los hechos y la esperiencia mas sólida están acordes en esto con los síntomas fisiológicos del mercurio, para confirmar esta práctica que es sin contradiccion la mas pronta y segura. Para convencerse si la gonorrea es ó no virulenta, se ha aconsejado recurrir á la esploracion por la inoculacion; pero este medio no es siempre aplicable: en estos casos, que se administre ó no inmediatamente la copaiba, es necesario emplear el mercurio á las dósis arriba indicadas para destruir el vírus sifilítico si existe; si no existe, este medicamento no producirá efecto alguno perjudicial y será una garantía de seguridad.

Muchas afecciones erisipelatosas con edema alrededor, dolor quemante, color rojo claro de la parte, son del dominio del mercurio; como la erisipela de la márgen del ano, que algunas veces exige el licopodio, la inflamacion erisipelatosa del escroto y de las articulaciones, y la que sobreviene en personas cacoquímicas, escrofulosas, sifilíticas, en cualquiera parte del cuerpo; el ácido azótico es un auxiliar del mercurio y se administra con frecuencia en abscesos cutáneos antes del sulfuro de cal, cuando la piel está rubicunda; y en el panadizo abierto con pus seroso y sanioso. El sílice corresponde á la estrangulacion de las partes inflamadas y á la lesion de los huesos. En estas formas patológicas, el mercurio corresponde á la inflamacion del periostio.

B. Afecciones neurálgicas y reumáticas.—El mercurio no está indicado en las neuralgias esenciales. El elemento dolor y el espasmo, en el mercurio, dependen de una discrasia ó de una afeccion particular del órgano afecto de estas lesiones de la sensibilidad y de la contractilidad; como las caquexias sifilítica, neuro-asténica, escrofulosa, anémica, serosa; y tambien las congestiones venosas y linfáticas, las inflamaciones de la misma naturaleza, las flebitis, los éstasis venosos de la vena porta, las induraciones, las supuraciones sero-purulentas y saniosas, las erosiones de los tejidos. Las neuralgias propias del mercurio presentan un ritmo característico mas que ningun otro medicamento. Se agravan por la noche y en la cama, empezando al finalizar el dia y concluyendo cuando reaparece. El calor de la cama la aumenta, pero la aplicacion del frio no alivia y el movimiento exacerba los padecimientos. Esto es aplicable igualmente á los síntomas febriles. Los dolores son generalmente profundos, quemantes ó dislacerantes, con latidos casi siempre, á escepcion de los dolores osteócopos propios del mercurio.