Obra tambien favorablemente en los vómitos de sangre con congestion nerviosa abdominal, infarto del hígado ó del bazo, hepatitis subaguda, gastralgia despues de comer con frio en el estómago y dorso, dispepsia, estreñimiento por atonía de los intestinos, diarrea asténica que alterna con el estreñimiento, vómito por simpatía del útero en las embarazadas, padecimientos gástricos con acumulacion de agua y mucosidades filamentosas en la boca, digestiones difíciles, cólicos flatulentos, congestion en el ano, hipocondría con alternativas de mal humor, de sensibilidad exagerada y de indiferencia. El apetito es unas veces regular, otras caprichoso; las sustancias azucaradas pasan mejor que las grasas y los ácidos.
La sal marina es muy útil en las oftalmías escrofulosas crónicas con formacion de legañas, blefaroftalmía; en las irritaciones de la mucosa nasal con coriza y romadizo; en las bronquitis crónicas ó subagudas con irritacion en el pecho, disposicion á la tuberculizacion y en el primer período de la tisis tuberculosa.
Está indicada además, y con las mismas condiciones orgánicas: 1.º en los desórdenes menstruales por plétora venosa abdominal ó por empobrecimiento de la sangre, á consecuencia de una diátesis escrofulosa y herpética á la vez; unas veces hay esceso, y en otras falta ó diminucion del flujo menstrual; esterilidad por venosidad; el ácido sulfúrico es en estos casos uno de sus mejores auxiliares; 2.º en la anemia que reconoce las mismas causas; el azufre, la sepia y la pulsatila tienen en estas circunstancias indicaciones casi idénticas; 3.º en la leucorrea crónica con flujo mucoso, dolores cólicos constrictivos, cambios frecuentes en la espresion y rasgos de la cara y en la calorificacion, padecimientos gástricos y enflaquecimiento progresivo; en ciertas gonorreas crónicas, ya sean sifilíticas, ó reconozcan por causa el abuso de ciertos medicamentos, siendo preferibles el ácido azótico, el azufre, el licopodio y la plata; 4.º en el histerismo con accesos frecuentemente repetidos, y seguidos de sudores de debilidad estremada con adormecimiento, quebrantamiento de los miembros, palidez manifiesta, accesos de desvanecimiento; y en las incomodidades histéricas, con aberracion del gusto por la greda, el yeso, el carbon..... caquexia, estenuacion, entorpecimiento muscular, desfallecimientos.
C. Afecciones discrásicas, nerviosas y nutritivas.—Las lesiones de la nutricion en las que está indicada la sal marina, proceden siempre de la alteracion de la quilificacion y de la hematosis, ya por un estado venoso é infartos esplénicos y aun hepáticos, á consecuencia de fiebres intermitentes ú otros desórdenes de las funciones digestivas, ya por el empobrecimiento de la sangre á consecuencia de una afeccion herpética directa, escrofulosa, del vicio sicósico degenerado, así como tambien en la leucocitemia esplénica y en la denominada linfática.
Estas son, en nuestro concepto, las causas de las siguientes lesiones orgánicas correspondientes á la sal marina y en las que se ha usado con buen resultado: 1.º ciertas lesiones del corazon; 2.º endurecimientos y degeneraciones de los tejidos, sobre todo cutáneos; 3.º los tubérculos y disposicion tuberculosa, con condiciones poco conocidas todavía; 4.º ciertas diátesis, tales como la palúdica con infartos abdominales y éstasis venosos; 5.º la catarata incipiente; 6.º la anemia con enteritis crónica; 7.º la diabetes ó mas bien ciertas lesiones orgánicas de los riñones; 8.º el insomnio en las anemias y leucocitemias con vértigos y sensacion de vacilacion en la cabeza; 9.º la parálisis de los miembros inferiores, por escesos venéreos; la parálisis ó la debilidad relativamente mayor de los músculos flexores de un miembro, así como en el causticum, el cobre y el plomo corresponden al mismo estado de los músculos estensores; 10.º la inercia de la fibra de la túnica muscular de los intestinos y el estreñimiento que es consiguiente, y ciertas afecciones herniarias, si bien en estos casos parece preferible el oro; 11.º la debilidad en general y la desigualdad de las fuerzas musculares, las contracturas y las deviaciones, como la del ráquis por ejemplo.
Ultimamente, la astenia es el síntoma que aparece en todas las alteraciones funcionales producidas por las diátesis que pertenecen á la sal marina, espresadas, en los ojos, por los síntomas siguientes: oscurecimiento de la vista, hemiopia, ambliopia amaurótica, presbiopia, debilidad de la vista con puntos negros ó ráfagas luminosas en el campo de la vision; oclusion espasmódica de los párpados como si los músculos palpebrales hubieran perdido la tonicidad de la fibra. La audicion está tambien debilitada; se perciben sonidos que no existen y hay un zumbido continuo. Tambien á veces se pierde el olfato y aun el gusto. La locucion es difícil, hay torpeza en la mitad de la lengua que se inclina á un lado; se observan síntomas de espasmo en la garganta con cierta inercia que da lugar á la sensacion de un cuerpo estraño que dificulta la deglucion; pérdida del apetito ó voracidad con sensacion de plenitud que obliga muy pronto á dejar de comer; eructos, pirosis, timpanitis en la region epigástrica, acedías, palpitaciones de corazon, regurgitaciones acuosas, vómitos atónicos, hinchazon dolorosa, sensacion como de un cuerpo duro en el estómago, incomodidades en el vientre, meteorismo, borborigmos ruidosos, estreñimiento ó deposiciones frecuentes é involuntarias despues de comer; se observa habitualmente hipocondría, tenesmo, prolapsus del recto, miccion involuntaria al toser ó haciendo algun esfuerzo, exaltacion venérea con falta de energía en los órganos, impotencia, respiracion difícil, aliento corto, opresion, palpitacion y sacudimiento del corazon, laxitud y pesadez paralítica de los miembros. Todos estos síntomas corroboran particularmente las aplicaciones terapéuticas que acabamos de indicar.
D. Afecciones linfáticas y cutáneas.—Establecidas las condiciones diatésicas propias de la accion de la sal marina, podemos consignar sus indicaciones en los infartos escrofulosos con ó sin induracion, y en las enfermedades de la piel: el tratamiento de estas corresponde igualmente á causticum, azufre, petróleo, licopodio, sulfuro de cal, arsénico, carbonato de cal, sepia, grafito, ácido fosfórico, clematis, subcarbonato de potasa, mezereum, el zumaque, con particularidad en la costra láctea serpiginosa, en el herpes vesiculoso y escamoso, en las manchas, las erupciones miliares y urticarias, en otras varias afecciones, tales como la alopecia, la plica, el prurito en el ano, las afecciones varicosas, úlceras atónicas, supresion del sudor de los piés.
Pero donde la sal marina está principalmente indicada es en los exantemas crónicos flictenóides, despues del período agudo de la erupcion que reclama la belladona, el zumaque y el mercurio; en el herpes del escroto despues del azufre; en las tuberosidades elefantiásicas con sequedad y escoriaciones de la piel, y en las verrugas, antes ó despues de la dulcamara, el fósforo, el causticum, y cuando están mas unidas que las que corresponden al licopodio; está, en fin, indicada la sal marina en las enfermedades cutáneas en general, sostenidas por los calores intertropicales.
Hemos omitido en este artículo todos los casos patológicos para los que se ha empleado ó aconsejado este medicamento tan solo por ideas teóricas desmentidas, ya por la clínica y efectos fisiológicos de este medicamento, ya tambien por los efectos terapéuticos conocidos. Entre las afecciones omitidas, podemos citar las neuralgias, la hemicránea entre otras, porque en la esfera de accion de la sal marina, es un síntoma muy secundario y subordinado á otros mas característicos y de mayor importancia, como en el cólera, afeccion para la que poseemos agentes mas poderosos.
Dósis.—La perfecta atenuacion de esta sal la constituye un medicamento cuya accion es independiente de las cantidades que se toman en los alimentos. Las trituraciones no son las preparaciones mas preferibles. Se usan mas las atenuaciones de la sesta á la trigésima, bastando para curar una ó dos gotas ó algunos glóbulos. Las aguas minerales que la contienen, se pueden usar en pequeñas dósis. Tambien se usa la solucion de 5 á 20 centígramos en un vaso de agua hasta producir efectos en la hematosis, y la hora mejor de tomarle para esto es por la mañana en ayunas.