El sueño está agitado é interrumpido por la escitacion nerviosa del corazon y por dolores erráticos; la somnolencia abate durante el dia; la parte moral está inquieta y tiende á la hipocondría; hay irritabilidad y aun accesos de furor, y otras veces, una profunda apatía; el enfermo presenta con frecuencia las disposiciones de las personas nostálgicas.
El sistema nervioso está afectado del mismo modo que el circulatorio, es decir, secundariamente, y por el intermedio de la alteracion de los líquidos y aun de los sólidos. Los dolores son dislacerantes, quemantes, y ocupan, no solo los tejidos ó las mucosas, sino las partes profundas de los miembros, como los dolores osteócopos. La cefalalgia se sitúa con preferencia en el vértice de la cabeza, y se presenta por accesos con vómitos y vértigos.
Las observaciones siguientes corresponden mas principalmente á los fenómenos nerviosos: agravacion de los dolores al tacto, por la impresion del aire frio y por los cambios de tiempo; se agravan tambien en la cama y por tarde y mañana; el lado izquierdo del cuerpo es el afectado con preferencia.
Los síntomas febriles y los que se refieren á las funciones nutritivas se exasperan por la noche, por el movimiento, por la accion de la luz y durante ó despues de la comida.
El conjunto de fenómenos de los sistemas respiratorio, digestivo y linfático, del corazon, de las mucosas y de la piel, espresa un estado venoso que caracteriza la accion del ácido azótico en el curso de su evolucion, hasta su complemento en la diátesis que le es propia: y esta es tanto mas notable, cuanto que abraza los dos elementos de la vida vegetativa, ó lo que es lo mismo, la eliminacion y asimilacion, la destruccion y produccion; de suerte, que en ciertas condiciones orgánicas aun desconocidas, el ácido azótico, por su accion dinámica, determina la ulceracion y erosion de los tejidos, detiene la plasticidad, y en otras circunstancias la escita y la exagera, desarrollando vegetaciones y escrescencias, generalmente sobre las superficies ulceradas, como por una exuberancia plástica.
El ácido azótico es análogo á la sal marina (hidroclorato de sosa) en su accion sobre la piel y la circulacion, con caquexia; tiene igualmente relaciones con el carbonato de cal, en lo relativo á su influencia sobre la plasticidad, y con el subcarbonato de potasa, en su accion sobre las superficies exhalantes y las mucosas. La analogía entre el ácido azótico y el mercurio, respecto á la erosion y destruccion de los tejidos, es mas notable, mas proporcionalmente igual y casi en las mismas condiciones que con los otros ácidos minerales, pues tienden á la misma diátesis y tienen una influencia casi igual sobre la hematosis y sobre la misma sangre por su defibrinacion y decoloracion, sin aumento de su parte serosa, que es lo contrario á lo que se observa en muchas sales, y en los alcalinos en particular.
Tambien los ácidos minerales, tales como el ácido clorhídrico, el sulfúrico, el fosfórico, el azótico de que nos ocupamos, y aun el hidroclorato de hierro, son muy eficaces en los accidentes hemorrágicos de las fiebres graves, nerviosas. Producen los mejores efectos sobre las superficies mucosas que carecen de tonicidad, y dejan escapar una sangre que se ha hecho antes muy líquida, pero no muy serosa. Sus efectos son los mismos sobre las superficies ulceradas y sangrantes.
Esta accion esplica, en las congestiones pasivas y los éstasis sanguíneos que naturalmente supone, la irregularidad é intermitencia del pulso de todas estas sustancias; el pulso frecuente, débil é intermitente del hidroclorato de hierro, el intermitente del ácido fosfórico y del clorhídrico, y la irregularidad del mismo en el ácido sulfúrico.
Pero el ácido azótico difiere esencialmente de los otros por el desarrollo y estension de la plasticidad, en la produccion de las escrescencias, de los granos ficiformes, de las vegetaciones, de las crestas carnosas sobre las úlceras, en el borde de las soluciones de continuidad y en las mucosas. Bajo este aspecto, tiene analogía con la tuya y con el licopodio, pero las vegetaciones del primero no son lisas y unidas, sino rugosas y hendidas. El ácido azótico, en fin, cuenta, entre sus efectos, fisuras y rágades, cutáneas ó mucosas. Estos efectos tambien corresponden al grafito, al licopodio y al azufre.
El ácido azótico debe ser considerado como uno de los medicamentos de accion asténica y deprimente bien caracterizada. El efecto primitivo escitante no siempre se presenta, y concluye muy pronto por su tendencia á la astenia. Otros varios medicamentos están en el mismo caso, y principalmente el mercurio, el sílice, la sepia, los ácidos minerales que tienen con el ácido azótico síntomas comunes de astenia fija, mezclada de movimientos rápidos de escitacion por influjo y sin constancia; alternativas de efectos opuestos como por impotencia de reaccion, tales como escitabilidad de los sentidos y debilitacion sensorial; tension, sequedad de las superficies exhalantes y retencion con hipersecreciones; exaltacion del apetito venéreo é impotencia; agitacion del espíritu que impide el reposo y somnolencia, aun comatosa, y siempre, por último, anemia, caquexia, calor acre, alteracion del gusto, fetidez de la boca, putridez de los productos segregados, flojedad, decoloracion y abotagamiento de las carnes, irritaciones asténicas de las mucosas con reblandecimiento y aftas, friabilidad de los huesos y flujos colicuativos.