La metritis subaguda y crónica, ya que su desarrollo haya sido lento y oculto, que se desenvuelva rápidamente, ó que se la alivie con medicamentos apropiados tales como el acónito y la belladona... cede con pulsatila, que es la que corresponde en los dolores espansivos hácia el útero y la vagina, en los constrictivos y lancinantes del cuello, en la sensacion de ardor quemante en la vagina y grandes labios, y en la metritis producida por la supresion de las reglas. Acelera la espulsion de la placenta si no hay hemorragia violenta, pues en este caso es preferible el secale cornutum aun cuando es mas conveniente la introduccion de la mano para la estraccion.
La pulsatila reproduce los loquios suprimidos por un enfriamiento ó por una emocion triste, provocando en el útero la fluxion que tiende á abandonar este órgano y estenderse al peritóneo, el cerebro..., evitando la pulsatila por este congestionamiento la secrecion láctea en las recien paridas que no quieren ó no deben criar, y en las nodrizas que desean suprimirla. Su uso en la fiebre láctea exige, mas que en cualquier otro caso, la existencia de síntomas generales análogos á los efectos del medicamento.
Tambien se emplea la pulsatila en algunos casos de agalactia, en aquellos precisamente en que la congestion del útero se perpetúa y cuando este órgano no es la pars mandans de la fluxion que debe favorecer la secrecion láctea. Es frecuente en estas circunstancias que se presenten calofríos que alternen con sudores parciales ó generales, grande laxitud, sueño interrumpido por ensueños, y en medio de estos síntomas, el aumento de los loquios, blancos ya, y la desaparicion de la leche en los pechos: administrada la pulsatila convenientemente puede prevenir la fiebre puerperal ó una flebitis, y conseguir que reaparezca la secrecion láctea.
3.º Prostatitis. Disuria. Catarro de la vagina, de la vejiga, de la uretra.—Las inflamaciones de la próstata obligan ordinariamente á recurrir á este medicamento en las personas que han padecido de escrófulas, en los viejos, en los linfáticos y de un temperamento venoso: los dolores son quemantes con presion en el cuello de la vejiga, calofríos frecuentes, depósito mucoso en la orina, que sale en chorro delgado y pequeño..... Cuando este estado agudo pasa al crónico, aun es con frecuencia útil la pulsatila, si bien hay necesidad de emplear otros medicamentos adaptados á los nuevos síntomas.
La mujer reune circunstancias mas favorables á la accion de la pulsatila por las condiciones de constitucion y temperamento ya referidas; pero cuando estas existen, se la puede usar ventajosamente en los espasmos y neuralgias de la vejiga; el licopodio es muy conveniente en casos de este género. La pulsatila tambien lo es cuando hay retencion de orina en momentos dados, movimientos febriles por la tarde y calofríos repetidos. Su eficacia se estiende á las afecciones catarrales de la vejiga.
La retencion de orina en los niños, sea inflamatoria ó nerviosa, exige ordinariamente este medicamento. Es igualmente eficaz en las afecciones catarrales de la vejiga, con flujo gonorréico, y en las inflamaciones sifilíticas de la mucosa de la uretra ó de la vagina, pero disipando antes la violencia de la inflamacion con acónito, belladona, mercurio, cannabis ó cantharis.
Es tambien útil la pulsatila en la gonorrea catarral con ó sin afeccion de la próstata; la miccion intermitente, el color rojo-oscuro del prepucio, los dolores que irradian á las íngles y á los muslos, exigen este medicamento, teniendo en consideracion los síntomas generales. Es igualmente recomendable en la gonorrea crónica, con la tuya, y en la orquitis por supresion del flujo uretral, con árnica y clematis, en el concepto de que no haya otro medicamento mas apropiado por alguna afeccion especial. Agregarémos á todas estas indicaciones, las que tiene la pulsatila en los flujos vaginales. Corresponde á la leucorrea con supresion de las reglas ó dismenorrea, á la leucorrea incolora, de moco espeso, lechoso, abundante, aun cuando hubiese síntomas inflamatorios: tension, ardores quemantes, tumefaccion azulada.
G. Afecciones venosas particulares.—La pulsatila ataca á todo el sistema sanguíneo, por lo mismo que obra electivamente sobre los vasos capilares y las venas; todas las partes pueden ser el sitio de fluxiones venosas análogas á las de este medicamento, es decir, movibles, que rara vez ó incompletamente terminan por supuracion, y que mas bien tienen un carácter linfático que arterial.
Independientemente de las fluxiones y flegmasías que dejamos indicadas, referiremos ahora: 1.º la inflamacion de la vena crural ó de la obturadora, y la angioleucitis que resulta, en cuyas afecciones son muchas veces útiles la brionia, el arsénico, el azufre, el mercurio, sobre todo este último alternado con la pulsatila; 2.º varias flebitis é inflamaciones venosas de los miembros inferiores durante el embarazo; 3.º ciertos tumores de un rojo oscuro, ó pálidos con auréola roja; 4.º la dilatacion venosa del cuello de la vejiga y de la matriz con los síntomas especiales de cada órgano; 5.º padecimientos hemorroidarios, erisipelatosos y otras afecciones venosas procedentes del abuso del azufre, aguas minerales sulfurosas, del mercurio; 6.º ciertos éstasis venosos abdominales; 7.º las congestiones y las estagnaciones venosas abdominales; 8.º los tumores hemorroidales, especialmente los de las recien paridas; 9.º la epistaxis y otras hemorragias de una sangre negra, que se verifican en membranas mucosas engrosadas y que hace mucho tiempo se hallan congestionadas.
Agregarémos para las congestiones en general, y como síntomas esenciales, el abultamiento de las venas, la sensacion reiterada del frio, la pesadez y adormecimiento del miembro afectado, el estado de debilidad y de anemia, ó cierta plétora venosa, y el color rojo-oscuro de la aréola que rodea las congestiones esternas y que las indica en las mucosas visibles. Este carácter, que aislado carece de valor, le tiene real cuando está unido á otros suficientes para formar un cuadro sintomático análogo á los efectos de la pulsatila y que puede servir para diferenciar su indicacion de la de cualquier otro medicamento. Por esta razon puede estar indicada la pulsatila en el absceso del ano, antes de su abertura y aun de la supuracion; mas si del exámen de la parte resulta que el color es rojo-oscuro y que está lustrosa y tirante, la brionia es conveniente; y si hay dolor al tacto, lo será el sulfuro de cal. Este medicamento acelera el trabajo supuratorio, trabajo que exige arsénico cuando hay dolores quemantes. El calomelano obra sobre el absceso mismo, y el biyoduro de mercurio disipa la induracion que queda despues.