H. Afecciones linfáticas.—La fluxion que se fija en los gánglios y vasos linfáticos se confunde frecuentemente con la flebitis en los miembros, y con irritaciones mucosas en el interior. Se emplea la pulsatila, la cicuta, el mercurio y el azufre en estas irritaciones é inflamaciones, así como tambien juega la primera en el tratamiento de la adenitis escrofulosa; es, en fin, la mas generalmente indicada en todas las afecciones escrofulosas por sus síntomas característicos.

I. Afeccion anémica, clorótica.—La pulsatila es un medicamento que no debe despreciarse en la clorosis; está generalmente indicada con la cicuta mayor y antes del hierro, y es casi igual á la sepia y el subcarbonato de potasa. La afeccion en la que la pulsatila se manifiesta eficaz, es siempre posterior á la diminucion, á la retardacion ó supresion de las reglas; cuando la fluxion uterina se va sucesivamente debilitando ó que falta totalmente, indicando al parecer que los órganos de la quilificacion son el punto de partida de la dolencia, y por consiguiente el centro de las obstrucciones, de las estancaciones que alteran la hematosis. Es preciso, pues, establecer una distincion entre la clorosis ó anemia del hierro y las afecciones propias de la pulsatila y otros medicamentos. Esto esplica el por qué cada uno de estos no cura, tanto como es necesario, todas las afecciones cloróticas y anémicas, y por qué muchos prácticos atribuyen á la pulsatila curaciones numerosas, mientras que otros, como el doctor Kirsch, la destituyen de accion sobre las mismas. Es cierto que, despues del hierro, hay pocos medicamentos mas útiles en la clorosis y en las afeciones consecutivas, es decir, en la supresion del flujo menstrual. La tisis simple, en semejante circunstancia, ha cedido á la pulsatila en las jóvenes y mujeres de buena edad, linfáticas y nerviosas.

K. Afecciones reumáticas, neurálgicas y nerviosas.—La fiebre reumática subinflamatoria con calofríos habituales, agravacion por la tarde, cambio repentino del sitio de los dolores y de la tumefaccion, se cura ó se modifica muy bien por la accion de la pulsatila, que se caracteriza por una tumefaccion muy dolorosa de las articulaciones, tumefaccion que pasa frecuente y casi súbitamente de una articulacion á otra; por el color rojo claro de las hinchazones reumáticas; por los dolores dislacerantes, ardientes y quemantes á veces, y por el adormecimiento y pesadez de los miembros afectados. Los vómitos, la diarrea ó los sudores nocturnos ó matutinales son síntomas tan característicos como la movilidad del dolor y de la tumefaccion. En este último caso, el mercurio está tambien muy indicado.

El lumbago y la ciática que corresponden á la pulsatila, presentan el alivio cambiando de posicion, y la agravacion por la tarde y cada dos dias. El lumbago que continúa ó se declara despues del parto, cede á la pulsatila; en cuyo caso, parece que disipa algun infarto de la matriz, causa de este accidente. Mencionarémos al efecto la eficacia de este medicamento en los dolores vivos que esperimentan las mujeres en el quinto ó sexto mes del embarazo hácia el fondo del útero y que las impide muchas veces el permanecer en la cama por la noche.

La hemicránea que se fija en uno de los filetes del quinto par, ofrece formas muy variadas, debidas principalmente á las relaciones íntimas del mismo con el gran simpático que concurre á la neuralgia por las influencias del estómago y del útero, de donde resultan tres formas de hemicránea: 1.ª la esencial, 2.ª la gástrica, 3.ª la uterina. La pulsatila corresponde á las dos últimas en atencion á que las fluxiones venosas ó uterinas constituyen la pars mandans de la hemicránea; la uterina depende del estado del estómago y es muy irregular en sus accesiones; ó procede de la fluxion catamenial, y solo presenta entonces la irregularidad antes, durante ó despues de las reglas. Las cefalalgias crónicas dependen generalmente del estómago, á veces de un éstasis venoso cerebral, rara vez del útero.

Las neuralgias reumáticas ó que tienen esta forma, el tic doloroso de la cara, la otalgia, la odontalgia y los dolores erráticos que reclaman la pulsatila, se adaptan tambien con frecuencia al mercurio. Estos dos medicamentos pueden alternarse á falta de indicaciones diferenciales. Estas, sin embargo, pueden precisarse: el mercurio tiene dolores mas fijos, agravados por el frio, nocturnos mas que vespertinos; los de la pulsatila ocupan partes mas superficiales, son movibles ó periódicos, el aire libre les alivia.

Como su accion en el cerebro es indirecta, solo juega en ciertas afecciones mentales sintomáticas de una afeccion gástrica ó uterina primitiva; la ansiedad, los temores, el insomnio, son los síntomas comunes, y por esto es por lo que puede adaptarse al suicidio angustioso, así como otros medicamentos cuya accion en estos casos se dirige principalmente al vientre, tales son: la nuez vómica, el mercurio, el arsénico..... Debe á las simpatías abdominales el poder obrar sobre la médula espinal y el estar algunas veces indicada en ciertas afecciones espasmódicas, sobre todo de los niños, de las jóvenes que padecen la amenorrea á consecuencia de una emocion, de las mujeres paridas y de las histéricas.

L. Afecciones de la piel.—Hemos hablado de las indicaciones de la pulsatila en la erisipela flegmonosa y en las fluxiones de la piel; nos bastará mencionar ahora la erisipela simple, en la que la pulsatila es muy útil cuando cambia de sitio ó se presenta en la época menstrual, ya haya supresion, ya que reaparezca constantemente. Las relaciones de esta erisipela con el flujo menstrual, es una de sus indicaciones, así como tambien la rubicundez oscura y su fácil resolucion. Debe generalmente preceder el uso de la belladona; la sepia y el sulfuro de cal reemplazan ó subsiguen ordinariamente á la pulsatila. Pero en la erisipela de la cabeza está muy poco indicada, á no ser que haya inflamacion del oido interno.

Es muy conveniente casi siempre en las rubicundeces venosas análogas á los sabañones y en estos mismos, especialmente en sus fenómenos inflamatorios con prurito, ardor quemante, calor. El azufre, el carbonato de potasa, la nuez vómica, el causticum, el carbon vegetal, el arsénico..... están indicados despues de la pulsatila en el órden en que les hemos colocado.

Hay un cierto número de afecciones papulosas, pustulosas, bulbosas, como el líquen, el ectima, la rupia, que la pulsatila contribuye á modificar ventajosamente en las circunstancias escepcionales en que se observan várices, rubicundeces sin calor, efélides y un estado de linfatismo, que dan á estas afecciones un carácter de rebeldía muy notable. Las úlceras sórdidas, varicosas y aun antiguas, de un color rojo oscuro, son, entre todas las lesiones de tejido, las que mas armonizan con la pulsatila.