«gemebunda torcaz animosa
que al prófugo crimen le tiende las alas».
con lo que el Poeta expresa el inmensurable, el infinito amor por los desgraciados. El judío de Nazareth que realizaría la gran esperanza de su pueblo, Jesús presentido por el rudo Esquilo en su Prometeo y por el dulce Virgilio en sus Églogas, después de vagar por las montañas, respirando un aire de libertad e impregnándose del espíritu de los patriarcas y los profetas, fué a Jerusalén; su corazón se oprimió en el Templo viendo la fastuosidad. Se apartó entonces de las murallas y fué donde moraban los pobres, los miserables; bajó a las cavernas, a la fuente de Siloé. Allí se arrastraban los leprosos y los enfermos cubiertos de llagas. El hebreo se sintió hermano de los desgraciados; su labio besó todas las úlceras, resumió su alma los dolores de todos, maldijo a los poderosos y sintió ansias de derrumbar el Templo.
El Poeta que también besó todas las llagas, que puso una caricia hasta en el reptil, enceguecido por su inmenso amor, tiene más que una «gota de Cristo.»
En la «Sombra de la Patria,» llegan hasta él los gemidos de todos y estallan sobre su corazón como si sobre una rama soplaran sin cesar todos los vientos de la tierra, como si sobre una sola espalda gravitara toda la fuerza de los orbes
«Como todo el dolor del universo
que en una sola vida se agolpara
como toda la sombra de los siglos
en una sola mente refugiada.»
He ahí el apóstol. Todo el dolor humano sintetizado en su alma generosa. He ahí la «gota de Cristo.»
Pero no es sólo poderoso en palabras el Poeta.
Es poderoso en obras y en eso también sigue a Jesús. Su vida y sus ideas marchan de perfecto acuerdo. No bastaría con hablar, pues es cierto aquello de que la verdad no tiene realce hasta que no se convierte en sentimiento y no resplandece sino cuando se realiza en el mundo como hecho.
Almafuerte vivió en la miseria y él mismo nos cuenta que los botines con que por primera vez fué a la escuela le fueron entregados por una sociedad de beneficencia. Había renunciado a las glorias del mundo