4.—A mayor suma de afectos, mayor suma de posibilidades de vida dentro de la sociedad.

5.—Los insanos, las almas ausentes, tienen desequilibrado y roto su registro sentimental más que sus ideas, y por eso no encajan en el ambiente general. Los tontos todavía son hombres porque sienten con cierta ordenación.

6.—La solidaridad rudimentaria de las tribus se va desarrollando, complicando y consolidando, como una red de alambres invisibles, a medida que las tribus se van convirtiendo en naciones a causa de la civilización: el desarrollo cerebral corresponde al desarrollo de los sentimientos; porque los sentimientos no son más que tentáculos de apoyo de las ideas, órganos de comercio psicológico.

7.—La reciprocidad pasional no siempre es de beneficios mutuos, y la afectividad no siempre es de amor; lo mismo que los ojos, los labios, las manos y los pies, pongo por caso, no siempre nos sirven para relacionarnos amablemente con el escenario circunstante.

8.—Hay días en que un corazón es un foco luminoso, una fuente de leche y miel; y hay ocasiones en que es un fierro hecho ascua, una serpiente enfurecida.

9.—Los sentimientos son armas de dos puntas: la una que es esponja empapada en bálsamo, y la otra que es esponja, también, pero empapada en vitriolo.

10.—No te horrorices, como una mujer sin mundo y sin la noción del porvenir, de los vengativos, de los falsos, de los que se aman a sí mismo más de lo establecido, etc.; el mal ha sido creado, no para que brille el bien con mayor esplendor, sino para producir el bien.

11.—Para lo malo y para lo bueno, el hombre superior, que es el hombre moderno, rechaza lo grosero y lo tangible como ineficaz: beneficia mayormente un buen recuerdo que una libra de pan, y mata más pronto una frase insidiosa que un grano de arsénico.

12.—Perfección, bondad, nobleza de corazón, instrumento angélico de relación, no es sólo amor, tolerancia, misericordia y piedad: aquél que no es capaz del contragolpe expontáneo sobre la injuria, no es capaz de perdonar; porque quien es insensible a la ofensa, no tiene nada que olvidar generosamente.