13.—La virtud sin esfuerzo, no tiene mérito; porque no es la victoria de lo nuevo sobre lo viejo, del hombre sobre su bestia.
14.—Muchas cosas grandes, buenas y útiles para todos, por los siglos de los siglos, ha verificado el odio, el orgullo, la vanidad, el rencor, la envidia, la lujuria, la ingratitud: no hay método educativo más eficiente que la injusticia y la crueldad... ¡y la injusticia y la crueldad son abominables en sí mismas!
15.—Como se ejercitan y desenvuelven metódicamente los órganos materiales y las facultades psíquicas, sin olvidar ni una sola fibra ni menospreciar una sola célula, así también, deben ser cultivados y ordenados en series los sentimientos, en el corazón del hombre: todos ellos son indispensables para el fin individual y para el bien general, que es el Progreso.
16.—La verdadera moral, el perfecto estado de moralidad, es el equilibrio de la totalidad de los sentimientos, la posesión de todos ellos, y el uso de cada uno, en su oportunidad misma y para su solo objeto. Al arpa no se le corta ninguna cuerda, se le templan todas sobre el mismo diapasón; y al árbol no se le poda para suprimirle, sino para vigorizarle todas sus condiciones inmanentes.
17.—Educa y regimenta los sentimientos con que hayan nacido tus hijos, de una manera integral; y serás un buen padre.
1.—Vayáis por donde vayáis, recatad en lo más impenetrable vuestro itinerario.
2.—Si hemos de conducir nuestra persona a través de una jauría, no me parece discreto que vayamos pasando nuestra merienda por los hocicos de cada uno de los canes.
3.—Aquél que no sepa guardar el secreto de sus intenciones, difícilmente logrará realizarlas; porque sobre la cabeza de toda ambición que trabaja, se levanta el pie de otra ambición más poderosa para aplastarla, como a los pies de toda ambición satisfecha, se presentan cien ambiciones mal nacidas dispuestas a vivir de ella.