18.—He aquí un pájaro agitando desesperadamente sus alas rotas: quiere alzarse sobre la tierra donde yace; quiere volar.

19.—Si naciste desequilibrado, herido en el alma, maldecido de la natura, que al menos la tentativa del juicio se perciba en tus actos, y haz lo que el pájaro que se rompió las alas ¡quiere volar!


1.—Reputación hecha por amigos, reputación en peligro constante de que la deshagan los mismos que la fabricaron.

2.—Aceptarás todo lo que te ofrezcan tus amistades, sea lo que sea, menos tu defensa: hombre que necesita de abogados, hombre perdido para siempre.

3.—Los malos juicios no se desautorizan con discursos ajenos, sino con hechos propios. La lengua sólo sirve para matar honras, aunque se la mueva para defenderlas.

4.—Toda inocencia, aunque sea tan resplandeciente como la de Jesús, está en la conciencia de sus jueces como un caso discutible, y en la de sus defensores como un propósito.

5.—Nadie siente la pureza de nadie, nada más que como una convención, nada más que como una complicidad misericordiosa: la idea del bien no es otra cosa que el deseo del bien.

6.—Vivir a expensas de la elocuencia ajena, es como apoyarse en un báculo de vidrio: el día que se fatigue tu panegirista, ¡adiós vida!