Dol. Agora, mi buen señor, yo me quiero partir para con más brevedad concluir el negocio.
Selv. Madre mia, merced recebiré, que si en su presencia te vieres y te hiciere al caso, esta letra le des de mi parte.
Dol. Mi buen señor, yo lo cumpliré bien, aunque poco hace al caso; mira si me mandas otra cosa.
Selv. Que el ángel bueno te guie en esta jornada; mira si tienes necesidad de alguno de mis criados que te acompañen hasta la posada.
Dol. No hay necesidad, señor, que quien me truxo tomará este trabajo.
Selv. Escalion, hermano, ruégote, si allá no fueres necesario, que des luégo la vuelta, que tengo de haber cierto negocio contigo.
Esc. Yo cumpliré vuestro mandado, señor Selvago.
Selv. Madre señora, al Criador de todas las cosas te encomiendo.
Dol. Él quede, señor, en tu compañía; no tomes pena demasiada, ten buena esperanza en el suceso, que en manos está el pandero que le sabrá tañer.
Selv. Con esa esperanza sustentaré la vida.