Selv. Mi señora, por ello doy muchas gracias á Dios, que de vuestras lágrimas se dolió, no mirando mi grave malicia, de mayor castigo merecedora; mas si, señora, tuviéredes por bien, os querria dar parte de un pensamiento que tengo, que no poco me tiene cuidoso por lo mucho que á vos y á mí toca.

Fun. Pues, hijo, luégo me le declarad; que siendo como decís, razones que en él sea yo certificada, porque si fuere cosa en que consejo quadre, especialmente el mio, en ello está bien aparejado.

Selv. Madre señora, dexados los preámbulos y largos razonamientos que en tales casos suelen ser traidos, pues al presente para con vos no son necesarios, considerando en el trance que ayer mi vida se vido puesta, y que sería gran dolor para mí, si la muerte me llamase, dexar vuestra persona junto con la de Rosiana desmamparadas, yo determino, si dello fuéredes contenta, á vos un buen hijo, y á ella un honrado y noble marido dexar, con quien no sólo nuestro claro linaje será ennoblecido, mas en muy sublime gloria ensalzado, habiendo al presente en ella oportunidad bastante; lo que si de las manos se dexa agora, dubdo que tan presto otro semejante caso se nos ofrezca.

Fun. Mi hijo y mi buen señor, bien sabes que despues de la muerte de vuestro buen padre, en vos ella y yo toda nuestra esperanza hemos tenido, pues esto claramente se nos muestra; en lo que á mí toca, yo lo dexo en vuestras manos, porque sé que seréis tan celoso en mirar lo que á vuestra hermana conviene, como el cercano parentesco lo demanda; solamente quiero de vos saber quién la parte sea, porque mas, habiéndose ordenado por vos, sabiéndolo, me goce.

Selv. Sabed, señora, que con quien yo tengo pensado que este negocio se execute, es con el generoso y muy noble caballero Flerinardo, íntimo de mis amigos, cuyas virtudes y magnificencias si hobiese por entero de mostrar, ántes tiempo que materia me faltaria; solamente quiero que sepais que él solo es el que á mi hermana meresce, y si él no, pienso que otro que más que él sea áun no ha nascido, y pues esto tan á la clara se demuestra, lo que falta es que della su intencion y postrera voluntad sepais, porque más en contento de las partes se ponga por obra, quedándome á mi cargo de lo mesmo de Flerinardo saber, para que más presto se confirme.

Fun. Hijo mio, en estremo soy gozosa de vuestras palabras, por tanto yo quiero luégo poner por obra lo que por vos me es encargado, y con lo que hobiere tornaré á vos.

Selv. Mi señora, así os lo encomiendo, rogándoos que con gran vigilancia colijais si Rosiana dello es contenta, porque, sin su voluntad, no quiera Dios que yo haga cosa contra ella.

Fun. Así lo haré, hijo mio, y agora esforzaos y comed, pues se hace tiempo que yo voy á lo poner por obra.

Risd. ¿Señor, señor? Flerinardo viene.

Selv. A mejor tiempo no podia ser su venida.