Esc. Así me parece.
Dol. Señor Selvago, bien parece que á nadie quieres deber, bien en ello se parece tu generoso ánimo y noble condicion, que no se contenta con no deber á alguno, mas quiere que todos le sean obligados; mas, pues aquí no hay qué hacer, yo me quiero tornar á mi casa, tú, señor, tendrás cuidado de ser al punto de las doce á la fenestra de su aposento, que así me fué mandado que te lo dijese.
Selv. Bien lo tengo en cargo, madre mia, mira quién quieres que te acompañe.
Dol. Escalion me hará la merced, como suele; sús, pues, el Criador de todas las cosas quede en vuestra compañía, mis señores.
Selv. Él vaya contigo, madre.
Fler. Escalion, dexando á la madre te volverás, porque te habrémos menester esta noche.
Esc. Bien, señor, no tomes ménos de cinta de plata.
Fler. Señor Selvago, si sois servido, esta noche os quiero acompañar.
Selv. Mi buen hermano y señor, no es justo que tomeis tanto trabajo, que asaz tengo de gente que me acompañe.
Fler. Todavía quiero ir con vos, que no sabemos lo que puede suceder.