Selv. Pues así lo quereis, sea, señor, como fuéredes servido; mas miéntras se hace hora, podemos un rato reposar y tomar la refeccion quotidiana; tú, Risdeño, tendrás cuidado de nos aparejar las armas que vieres ser necesarias, y en siendo tiempo avisarnos.
Risd. Señor, sed seguro que yo lo haré todo.
CENA QUARTA DEL QUARTO ACTO.
En que Selvago y Flerinardo van al concierto enviando delante á Carduel, el qual con Cecilia tiene sus requiebros; llega Selvago, habla con Isabela. Conciertan que otra noche vengan por un su jardin, y por palabras de presente la reciba por esposa; con que muy gozosos tornan á sus posadas. Introdúcense:
SELVAGO. — FLERINARDO. — RISDEÑO. — CARDUEL. — CECILIA. — ISABELA.
Selv. Risdeño, Risdeño.
Risd. Señor.
Selv. Mira si está todo á punto, que me parece ser ya hora.
Risd. Rato há que lo tengo aparejado.