Dol. Hijo Escalion, ellos y los buenos años vengan en buen hora á mi casa á recebir servicio.

Esc. Madre, pues yo voy á que envien el recaudo.

Dol. Hijo, con la bendicion de Dios.

Esc. Bien se ha negociado esto; pues la vieja vino tan de corazon en ello.

Sag. ¿Qué nos dices, Escalion?

Esc. Que hagais lo que dixisteis, que de buena voluntad seréis recibidos.

Rub. ¡Oh, Dios te dé salud, hermano Escalion, que de verdad no tenía mayor deseo que tener alguna persona con quien pase tiempo, y le dé parte de mis placeres!

Esc. Pues decidme, ¿qué pensais enviar?

Rub. Yo de mi parte dos pavos y quatro gallinas, asimismo el pan que fuere menester y un buen xamon de tocino.

Sag. Pues yo daré principio y postre conforme al tiempo, que será fruta verde y olivas de Córdoba y queso de Pinto.