Esc. Mirad que no contais lo más necesario.

Sag. ¿El vino, creo, decis? Pues no tengais pena, que no faltarán seis ú ocho azumbres de lo de Monviedro.

Esc. Contigo me entierren, que quentas al uso del flamenco, que decia: entre dos compañeros veinte y cinco de vino y uno de pan, y sobra pan y falta vino; mas tened cuenta de lo proveer con tiempo, que lo dicho basta quanto la mar.

Rub. Deso perded cuidado, que luégo se hará.

Esc. Pues alto, ildo á proveer y dad la vuelta, que aquí os espero.

Rub. Sea, quedad con Dios.

Esc. Por mi fe, Escalion, que á muchas destas se te ha de caer la colilla; ayer paño para un entero vestido que el príncipe se lo puede cubrir, esta noche pasada con Libina, que hace comigo más caricias que la reina Iseo con Tristan, agora comer de autan á costillas de otro; así, así, pese al mundo, anden todas, y más la caxcada, que buen rey mozo nos tenemos, haya buena olla, que mal testamento no ha de faltar. Pues á Dios digo mis culpas, si se hace lo que he medio oido del desposorio de Flerinardo con Rosiana, allí serán las descabeñadas, pues librea buena y otros percancillos no pueden faltar. Pues, por mi fe, aunque dexe una razon por otra, que no trocase mi estado por del mejor caballero del reino, porque si bien se mira vivo más descansado y más á mi provecho que todos ellos; que sus estados y señoríos, no sólo no les traen descanso, mas áun les causan vida muy desventurada, porque por mucho que tengan para cumplir con la honra, siempre andan alcanzados, tristes, cuidadosos, pensativos, llenos de cuidados y congoxas; no tienen un placer que no reciban innumerables pesares y zozobras. Siempre la barba sobre el hombro, quando por su causa, quando por la de sus vecinos y parientes; el pecado venial que cometen se les hace mortal; la injuria que reciben, por pequeña que sea, es muy acumulada de todos; andan en mayor peligro si los reyes se muestran furiosos; siempre, aunque estén sanos, con muletas, que son los criados, los quales, si les faltan, en casa han de estar encerrados; pues si las rentas no les acuden á tiempo, no cumpliendo con quien deben, son en público baldonados y en secreto maldecidos; asimismo son á más obligados con los pobres, y que poco pueden, lo que si por no poder más no se hace, luégo el vulgo tiene materia de que roer; esto, en suma de mil quento de razones que pudie traer al propósito; por el contrario, yo contino alegre, contino lleno de placer sin haber á quien, si á Dios no, de mí bueno ni de mí malo sea tenido á dar cuenta, con mi diayvito donde quiera valgo, donde quiera me honran, donde quiera soy tenido, si aquí me va bien, acullá no he temor que por robarme me quiten la vida; si recibo alguna afrenta, en dos dias no hay memoria; si me quiero ir á pasear sin que aguarde á los criados, lo pueda hacer; y finalmente, yo, en descanso y dos mil pasatiempos paso mi vida, que dellos son deseados y nunca habidos, por lo qual muy claro se muestra que en más aventajada y de desear sea mi vida que la de los que he dicho. Ya me parece que veo á mis compañeros, bien será, pues se hace hora, no detengamos la ida.

Rub. ¿Es hora, señor Escalion?

Esc. Eso decia comigo, que podemos ir, porque huésped con sol ha honor, quanto más que si fuese temprano podrémos pasar un rato de tiempo con aquella gentalla.

Sag. Sea pues, que ya á razon ha de estar aparejado despues que se envió.