Cec. Cierto, señora, que sí, y bien á vuestro seguro, pues vuestro padre corresponde tambien al negocio.

Isab. En pensar eso estoy de gozo casi fuera de sentido; mas llégate, por tu fe, mira si sube, pues ya la música cesó.

Cec. Eso será escusado, que veslo por entre aquellos jardines dó viene.

Isab. Pues, Cecilia, mira que te ruego, y, como señora, te mando que de mi presencia no te apartes; porque puesto caso que hago lo que ves por este caballero, en ninguna manera querria que en mí tomase entera posesion, hasta que habiendo recebido las bendiciones de la Iglesia, por Dios y por las gentes nos sea concedido lugar.

Cec. Ansí lo haré, señora; ¿habeis oido lo que dixo? pues, mejor me salve Dios, que va de todo corazon, sino con la boca chiquita; mas pase, que ansí cumple en su honra.

Selv. ¡Oh gloria de mi penosa fatiga, y pena de mi deseada gloria! á tu seráfica hermosura pido humilmente, en señal del dón que por tí se me ha otorgado, de tus ebúrneas manos se me dé que goce, para que con las gozosas muestras del corazon enviadas y por los ojos salidas, el gran huego que de tu parte me consume, en alguna manera con su contrariedad algun tanto se mitigue.

Cec. Mi señora, mira que no se consiente lo que con ese caballero haces, en tenelle de hinojos en tu presencia tanto tiempo.

Isab. Mi verdadero señor, si en lo que mi doncella dice alguna parte de razon tiene, pídoos que me perdonés; mas si el soberano gozo que en vuestra vista he recebido considerais, no tendrés en mucho que llegado hasta el corazon imprimiendo en él su poderío, acudiendo allí todos los sentidos para más sentille, lo esterior sin sentir dexase; mas ya que la razon de la causa los ha tornado en sus asientos, pídoos quanto puedo que os levanteis, si no deseais que yo haga lo mismo.

Selv. En eso como en lo demas, prometo, mi señora, de no salir de vuestro querer y voluntad.

Cec. Eso ha que me contenta, ¿no veis que abrazada la tiene? mi fe, aunque yo presente estoy, poco valgo para encoger su buena desenvoltura; mal año para gato romano que tal presa haga con asadura de neblí, con la garza, que viene más á cuenta como él con ella.