Esc. No, señor, dexáme, que basta el estrago que dexo hecho; que pienso que voy mal herido, iréme á curar.

Fler. Detente, muéstranos la herida.

Selv. ¡Oh, qué donoso caso! ¿no veis qué huir lleva?

Fler. De cierto que lo veo y lo pongo en dubda, segun la confianza que dél tenía.

Selv. Sabed, señor, que siempre le he yo tenido por lo que aquí ha mostrado, que todas sus hazañas más consisten en blasonar desaforadamente que en algo que de hecho fuese; y pues esto ya se ha concluido, bien será que demos la vuelta á la posada.

Fler. Sea, señor, como por bien tuviéredes.


CENA QUARTA DEL QUINTO ACTO.

En que Risdeño, muy gozoso por haber ya su señor Selvago, con voluntad de sus padres, alcanzado por esposa á Isabela, celebrándose juntamente allí el desposorio de Flerinardo en casa de Polibio, ve venir un estranjero, el qual, por su intercesion, le lleva delante de Polibio, donde declara ser Flerinardo hijo del mesmo Polibio; por las quales nuevas, todos muy gozosos, entran á cenar, y se da fin á la comedia, quedando dos hermanos con otros dos juntos en yugo matrimonial. Introdúcense:

RISDEÑO. — CRATINO. — POLIBIO. — FLERINARDO. — SELVAGO. — SENESTA.